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FIN DE UNA ERA: Guatemala expulsa a médicos cubanos tras 28 años

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FIN DE UNA ERA: Guatemala expulsa a médicos cubanos tras 28 años

Guatemala ha decidido poner fin a un acuerdo de cooperación médica con Cuba que ha durado casi tres décadas, lo que provocará la salida gradual de más de 400 profesionales de la salud cubanos que actualmente brindan apoyo crucial al sistema de salud pública del país. La decisión, anunciada por la administración del presidente Bernardo Arévalo de León, marca un cambio significativo en la política de salud de Guatemala y ha generado tanto apoyo como preocupación.

El gobierno guatemalteco argumenta que la terminación del acuerdo es parte de una estrategia más amplia para fortalecer el sistema de salud nacional, priorizando el empleo de profesionales de la salud guatemaltecos. Luis Enrique Castellanos, director de Redes Integradas de Servicios de Salud del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, explicó que la cooperación cubana fue iniciada en 1998 como respuesta al devastador huracán Mitch, que causó cerca de 300 muertes en Guatemala y dejó al país con necesidades urgentes de atención médica. En ese momento, la cantidad de médicos graduados en Guatemala era limitada, lo que justificaba la necesidad de asistencia internacional. Sin embargo, Castellanos afirma que la situación ha cambiado drásticamente en las últimas dos décadas, con un aumento significativo en el número de médicos graduados anualmente en el país.

“En aquella época se graduaban pocos médicos. Ahora se gradúan muchos más y es oportuno empezar a utilizar el talento humano nacional”, afirmó Castellanos. El gobierno espera que al reemplazar a los médicos cubanos con profesionales locales, se pueda mejorar la calidad de la atención médica y fortalecer la capacidad del sistema de salud guatemalteco a largo plazo.

El plan de relevo, según el Ministerio de Salud, se llevará a cabo de manera progresiva entre abril y diciembre de este año. Los 412 cooperantes cubanos que dejarán el país incluyen 333 médicos, así como personal técnico y administrativo. El gobierno ha asegurado que se están tomando medidas para garantizar una transición sin problemas y evitar interrupciones en los servicios de salud.

Sin embargo, la decisión ha generado incertidumbre y preocupación entre los pacientes y el personal médico en varios centros de salud públicos de Guatemala. El Hospital Oftalmológico de Villa Nueva, ubicado a unos 20 kilómetros al sur de la capital, es uno de los centros más afectados. Los especialistas cubanos han brindado atención oftalmológica a miles de pacientes en este hospital, realizando cirugías y tratamientos que de otro modo no estarían disponibles.

María Alicia de Pinula, una paciente que fue operada recientemente en el Hospital Oftalmológico, expresó su tristeza y preocupación por la partida de los médicos cubanos. “Lamentamos mucho la situación y nos pone tristes porque ellos se van y han hecho mucho por el pueblo”, dijo. Verónica Suruy, otra beneficiaria que recibió dos cirugías en las últimas semanas, hizo un llamado a las autoridades para que reconsideren su decisión. “Si está en sus posibilidades, por favor, que los dejaran; han ayudado bastante”, comentó.

La preocupación se extiende a las zonas rurales y remotas de Guatemala, donde los médicos cubanos han desempeñado un papel fundamental en la prestación de atención médica básica. Actualmente, los especialistas cubanos prestan servicios en 16 departamentos del país, incluidos territorios como Alta Verapaz, Huehuetenango y San Marcos, donde históricamente ha sido difícil atraer y retener a médicos locales. La salida de los médicos cubanos podría exacerbar las desigualdades en el acceso a la atención médica y dejar a las comunidades vulnerables sin acceso a servicios esenciales.

Organismos independientes han advertido que el sistema de salud guatemalteco enfrenta limitaciones estructurales significativas, incluyendo uno de los presupuestos de salud más bajos de la región, carencias de personal e infraestructura, y una distribución desigual de los recursos. Estas limitaciones podrían dificultar la capacidad del gobierno para reemplazar eficazmente a los médicos cubanos con profesionales locales y mantener la calidad de la atención médica.

Los médicos cubanos han brindado principalmente servicios de medicina general, ginecología y atención primaria en zonas donde la presencia de especialistas era limitada. Su partida podría dejar vacíos importantes en la prestación de atención médica y afectar la salud y el bienestar de miles de guatemaltecos.

La decisión del gobierno de Arévalo de León de poner fin al acuerdo de cooperación médica con Cuba es un reflejo de un cambio más amplio en la política exterior de Guatemala, que busca fortalecer las relaciones con Estados Unidos y reducir la dependencia de países como Cuba. Sin embargo, la medida también ha generado críticas de sectores de la sociedad guatemalteca que consideran que la cooperación cubana ha sido beneficiosa para el país y que su terminación podría tener consecuencias negativas para la salud pública.

El futuro del sistema de salud guatemalteco es incierto en este momento. El gobierno ha prometido invertir en la formación de más médicos locales y mejorar la infraestructura de salud, pero queda por ver si estas medidas serán suficientes para compensar la pérdida de los médicos cubanos y garantizar el acceso a la atención médica para todos los guatemaltecos. La situación será monitoreada de cerca por organizaciones de salud, activistas y la comunidad internacional, que esperan que el gobierno tome medidas para mitigar los posibles impactos negativos de esta decisión.

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