Pompeian, la marca líder de aceite de oliva en Estados Unidos, atesora una historia fascinante y llena de giros inesperados que se remonta a finales del siglo XIX. Lo que hoy es un nombre familiar en los hogares estadounidenses, comenzó como un modesto negocio familiar en la Toscana italiana, cerca del puerto de Génova, aprovechando la creciente demanda internacional de aceite de oliva. El nombre, evocador de las ruinas de Pompeya, buscaba conectar la marca con la rica historia y el legado artístico del Mediterráneo, aunque la procedencia de algunas de las obras de arte encontradas en el yacimiento ya era cuestionada en aquel entonces.
Inicialmente, Pompeian se benefició de la facilidad de exportación desde el puerto de Génova, distribuyendo aceite de oliva toscano a mercados en auge. Sin embargo, la llegada de Benito Mussolini al poder en Italia a finales de los años 20, creó un clima de incertidumbre económica y política que obligó a los propietarios de la marca, la familia Musher – descendientes de un emigrado ruso con raíces en Palestina – a tomar una decisión crucial: trasladar sus operaciones a Estados Unidos.
En la década de 1920, Pompeian recaló en Baltimore, Maryland, donde continuó su negocio de envasado de aceite de oliva, pero ahora importando el producto a granel en bidones de 200 litros desde Europa. Este traslado marcó un punto de inflexión en la historia de la marca, permitiéndole prosperar en un entorno más estable y favorable para los negocios.
La verdadera expansión de Pompeian llegó de la mano de una nueva familia, los Hoffberger, empresarios del sector alimentario con una fuerte conexión con la comunidad local, ya que eran los propietarios del equipo de béisbol Baltimore Orioles. Bajo su liderazgo, Pompeian experimentó un crecimiento significativo, consolidándose como una marca líder en el mercado estadounidense de aceite de oliva.
Un momento clave en la evolución de Pompeian fue su adquisición en 1975 por Baldomero Moreno, el fundador de la fábrica de mayonesa Musa y otras compañías alimentarias. Moreno, un visionario emprendedor, comprendió el potencial del aceite de oliva y su creciente popularidad como un componente esencial de la dieta mediterránea. Fue él quien comenzó a promover activamente los beneficios de este estilo de vida saludable en Estados Unidos, contribuyendo al auge del aceite de oliva en el país.
Moreno no solo impulsó las ventas de Pompeian, sino que también estableció una conexión directa con los olivares cordobeses, importando aceite de alta calidad de esta región española para satisfacer la creciente demanda de los consumidores estadounidenses. Esta estrategia resultó ser un éxito rotundo, y Pompeian se convirtió en sinónimo de aceite de oliva de calidad superior en el mercado norteamericano.
En la década de 1970, Pompeian vendía alrededor de cuatro millones de litros de aceite de oliva en Estados Unidos. Hoy en día, ese volumen ha aumentado significativamente, superando los 60 millones de litros anuales, lo que confirma su posición como la marca líder en el mercado estadounidense.
Curiosamente, un artículo de prensa estadounidense de hace medio siglo revelaba la versatilidad del aceite de oliva Pompeian, sugiriendo su uso en aplicaciones tan diversas como alimento para el ganado, tratamiento de heridas, fabricación de champús y jabones, e incluso como lubricante industrial. Afortunadamente, la familia Moreno nunca llegó a utilizar el preciado "oro líquido" para estos fines poco convencionales.
En 2009, Pompeian cambió de manos nuevamente, pasando a ser controlada por la familia marroquí Devico, también dedicada al sector alimentario. En 2017, Devico estableció una alianza estratégica con Dcoop, una cooperativa andaluza líder en la producción de aceite de oliva, fortaleciendo aún más la conexión de Pompeian con sus raíces mediterráneas.
En un movimiento audaz y visionario, Pompeian ha comenzado a plantar sus propios olivos en Estados Unidos, cultivando variedades conocidas como la arbequina, así como variedades más innovadoras como la arbosana y la koroneiki. Sin embargo, esta iniciativa no representa una amenaza para la producción cordobesa ni para las ventas en Norteamérica, ya que la extensión de los olivares estadounidenses de Pompeian es relativamente pequeña, abarcando poco más de 400 hectáreas, una fracción insignificante en comparación con la vasta extensión de los olivares andaluces.
La historia de Pompeian es un testimonio de la capacidad de adaptación, la visión empresarial y la importancia de la calidad y la tradición. Desde sus humildes comienzos en la Toscana italiana hasta su posición actual como líder del mercado estadounidense, Pompeian ha sabido mantener su compromiso con la excelencia y la autenticidad, ofreciendo a los consumidores un producto de alta calidad que evoca los sabores y la cultura del Mediterráneo. La marca continúa evolucionando, explorando nuevas oportunidades y manteniendo su conexión con sus raíces, asegurando que el legado de Pompeian perdure por muchas generaciones más.


