Buenos Aires – En un contexto de creciente volatilidad internacional del petróleo, impulsada por las tensiones en Medio Oriente y la escalada del precio del barril por encima de los 100 dólares, YPF ha anunciado una estrategia de “micropricing” para atenuar el impacto de los aumentos en los precios de los combustibles a nivel nacional. La medida busca evitar un “cimbronazo” en los precios y mitigar la presión inflacionaria, ofreciendo mayor previsibilidad a los consumidores argentinos.
La decisión de YPF, que controla más del 50% del mercado de combustibles en el país, llega en un momento de particular sensibilidad económica, donde cada incremento en los precios de la energía tiene un efecto dominó en toda la economía. Según fuentes del sector, los aumentos en los surtidores rondarán el 5% en promedio, con variaciones según la provincia, la región y la ciudad. El gasoil experimentará un incremento cercano al 5%, mientras que las naftas súper y común de las principales estaciones de servicio se incrementarán entre el 3% y el 4%.
Los precios de los combustibles en Argentina están determinados por una compleja combinación de factores, incluyendo el precio internacional del Brent, la cotización del dólar, el precio de los biocombustibles para mezcla y los impuestos internos (ICLy IDC), que actualmente se mantienen postergados con mínimas aplicaciones. La fluctuación de estos factores, especialmente el precio del petróleo y el tipo de cambio, ha generado incertidumbre y volatilidad en los precios de los combustibles en los últimos meses.
Ante este escenario, Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, ha salido a dar garantías a los consumidores a través de su cuenta en la red social X. “Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición. @YPFoficial no va generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, afirmó Marín.
El ejecutivo explicó que YPF implementará una estrategia de “micropricing” que consiste en analizar los precios día a día, semana a semana, utilizando un sistema de “moving average” para atenuar los picos de aumento y bajas, brindando así mayor estabilidad y previsibilidad a los consumidores. “La volatilidad y la incertidumbre no genera valor real sino especulación de corto plazo y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo”, agregó Marín.
La estrategia de micropricing implica la modificación de los precios de los combustibles en tiempo real y de forma segmentada, utilizando tecnología avanzada de inteligencia artificial para adaptar los precios a la demanda, el flujo vehicular y la competencia en cada zona. Esta nueva tecnología permitirá a YPF dejar de informar los aumentos de los combustibles de manera generalizada, salvo que se produzcan variaciones significativas en los factores que determinan los precios.
Además del micropricing, YPF continuará con la implementación de descuentos de hasta el 6% para aquellos conductores que carguen combustible entre las 0 y las 6 de la mañana. La empresa busca incentivar un cambio en los hábitos de consumo, aprovechando las franjas horarias de menor afluencia en las estaciones de servicio para mejorar la eficiencia operativa y optimizar el uso de sus recursos. El descuento se compone de un 3% por pagar con la APP YPF y un 3% adicional por utilizar la modalidad de autodespacho en las estaciones habilitadas.
Según los ajustes informados, los precios en surtidor a partir del lunes 9 de marzo reflejarán una suba moderada en las naftas y un aumento algo más marcado en el diésel. La nafta súper pasaría de $1.717 a alrededor de $1.777 por litro, mientras que la nafta premium subiría de $1.881 a cerca de $1.947, representando un incremento promedio del 3,5%. En cuanto al diésel, el gasoil común treparía de $1.768 a $1.856, y el gasoil euro avanzaría desde $1.966 hasta cerca de $2.064 por litro, con un aumento cercano al 5%.
El aumento del precio del Brent a tres dígitos podría generar mayores ingresos en dólares para el país, pero también podría intensificar la presión sobre los precios internos. Según Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, cada aumento de u$s10 en el barril podría sumar entre u$s1.300 millones y u$s3.000 millones adicionales en exportaciones energéticas. Con un barril a u$s100, se estima que las exportaciones podrían aumentar en unos u$s5.000 millones en 2026. Sin embargo, con precios aún más altos y una mayor producción no convencional, impulsada por Vaca Muerta, los ingresos por divisas podrían escalar hasta u$s14.000 millones o incluso u$s17.000 millones.
La estrategia de YPF de micropricing representa un intento de equilibrar las presiones inflacionarias externas con la necesidad de mantener la estabilidad de los precios internos y proteger el poder adquisitivo de los consumidores. La efectividad de esta medida dependerá de la capacidad de la empresa para gestionar la volatilidad del mercado internacional y adaptar los precios de manera eficiente y transparente. El seguimiento de los precios en los surtidores y la respuesta de los consumidores serán clave para evaluar el impacto real de esta nueva política.


