Irán lanzó este lunes su primera salva de misiles contra Israel, marcando una escalada dramática en un conflicto que ya ha sacudido los mercados globales y generado temores de una guerra regional más amplia. El ataque, que incluyó la interceptación de un misil por parte de la OTAN dirigido a Turquía, se produce en un momento crítico, tras la designación de Mojtaba Jamenei como sucesor de su padre, el ayatolá Alí Jamenei, fallecido en el primer día de la guerra. La rápida sucesión y el respaldo expreso del presidente ruso Vladimir Putin al nuevo líder iraní añaden una capa de complejidad geopolítica a la crisis.
Los mercados financieros reaccionaron con pánico ante la noticia, con bolsas desplomándose y los precios del petróleo disparándose. El petróleo Brent experimentó un salto del 25%, acercándose a los 120 dólares por barril, un nivel no visto desde abril de 2022. La Unión Europea y Francia han anunciado una misión conjunta para reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital para el flujo de petróleo, en un intento por mitigar el impacto económico de la crisis.
El analista Xueqin Jiang, conocido por sus precisas predicciones sobre el regreso de Donald Trump y el conflicto en Irán, advierte sobre las implicaciones de esta escalada para el orden global. Sus proyecciones sugieren un futuro marcado por la inestabilidad y la reconfiguración de alianzas internacionales.
En medio de la creciente tensión, Argentina ha logrado evacuar a 97 ciudadanos que se encontraban en Emiratos Árabes Unidos, como parte de un esfuerzo coordinado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. El canciller Pablo Quirno informó que un segundo contingente de 10 argentinos regresará al país este martes desde Dubái, en un vuelo de Ethiopian Airlines con escala en Addis Abeba. Aún permanecen 71 compatriotas en la zona, y las autoridades continúan trabajando para asegurar su regreso seguro.
El presidente estadounidense Donald Trump, en una Conferencia de Miembros Republicanos, enfatizó el poderío de las Fuerzas Armadas estadounidenses, asegurando que el país cuenta con “un ejército como ningún otro”. Trump atribuyó esta capacidad militar al proceso de fortalecimiento iniciado durante su primer mandato y afirmó que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada”, avanzando mucho más rápido de lo previsto. Sus declaraciones tuvieron un impacto inmediato en los mercados, revirtiendo las caídas iniciales en Wall Street y provocando una fuerte caída en el precio del petróleo, que retrocedió por debajo de los 90 dólares.
Trump también reveló que está considerando tomar control del estrecho de Ormuz, lo que podría profundizar la tensión geopolítica en Medio Oriente y afectar el mercado energético internacional. Calificó la designación de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo de Irán como “un gran error” y mantuvo una conversación telefónica con el presidente ruso Vladimir Putin para discutir la evolución de la guerra en Irán y otros temas de política internacional, incluida la situación en Venezuela.
Los precios internacionales del petróleo registraron un fuerte salto este lunes, impulsados por la escalada del conflicto y la creciente incertidumbre geopolítica. El barril superó los 119 dólares, el nivel más alto desde 2022, antes de moderar parcialmente las ganancias. Arabia Saudita y otros países de la OPEP han comenzado a restringir la oferta, intensificando la presión alcista sobre los precios.
Las autoridades estadounidenses han interceptado comunicaciones cifradas que podrían servir como “desencadenante operativo” para activar células durmientes iraníes fuera del país, según una alerta federal enviada a agencias de seguridad. El análisis preliminar indica que el mensaje sería de origen iraní y habría sido retransmitido a múltiples países, utilizando un método de encriptación para enviar instrucciones a operativos encubiertos. Las agencias de seguridad han reforzado la vigilancia sobre frecuencias de radio sospechosas y otras señales que podrían indicar la activación de operativos fuera de Irán.
El presidente ruso Vladimir Putin expresó su “apoyo inquebrantable” al nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, reafirmando la alianza entre ambos países en un contexto de fuerte escalada militar en Medio Oriente. Putin también se ofreció a impulsar “un cese inmediato de las hostilidades” y retomar una salida política y diplomática al conflicto.
El despliegue de aviones de comando estratégico E-6B Mercury, conocidos como “aviones del fin del mundo”, ha puesto de relieve la dimensión nuclear de la actual crisis. Estos aviones están diseñados para mantener la cadena de mando militar en funcionamiento incluso en caso de un ataque nuclear, garantizando que las órdenes puedan llegar a las fuerzas nucleares.
El presidente francés Emmanuel Macron anunció que Francia y sus aliados están preparando una misión "defensiva" para reabrir el estrecho de Ormuz, con el objetivo de escoltar a los buques portacontenedores y petroleros. La Unión Europea también se mostró dispuesta a "reforzar" sus operaciones para proteger el tráfico marítimo en Medio Oriente. Sin embargo, el jefe de seguridad de Irán, Ali Larijani, advirtió que la seguridad en el estrecho de Ormuz no podrá restablecerse mientras continúe la guerra con Estados Unidos e Israel.
Human Rights Watch denunció que el ejército israelí atacó a la población libanesa “de forma ilegal” con proyectiles que contenían fósforo blanco, una sustancia incendiaria prohibida por el derecho internacional. La organización ha documentado el uso de fósforo blanco en zonas residenciales de la aldea de Yohmor, en el sur del Líbano.
La OTAN confirmó que sus sistemas defensivos detuvieron un nuevo misil iraní lanzado hacia Turquía, el segundo incidente similar en cinco días. La vocera de la organización, Allison Hart, reafirmó el compromiso de la OTAN de defender a todos sus aliados ante cualquier amenaza.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lanzó duras críticas contra el gobierno de Irán, afirmando que “no debería derramarse ni una lágrima por el régimen iraní”, al que acusó de desestabilizar Medio Oriente.
El servicio de emergencias Magen David Adom confirmó la muerte de un hombre de unos 40 años tras el impacto de misiles iraníes en Yehud, una localidad cercana al aeropuerto Ben Gurión, en el centro de Israel. También se reportó otro herido grave en otro punto del centro del país.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron el inicio de una nueva ola de ataques "a gran escala" contra Irán, dirigidos a infraestructuras en Teherán, Isfahán y zonas del sur del país.
Un misil balístico lanzado desde Irán fue interceptado por los sistemas de defensa de la OTAN tras ingresar en el espacio aéreo de Turquía. Estados Unidos ordenó evacuar al personal no esencial y a sus familiares del Consulado en Adana, en el sur de Turquía.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó que la guerra en Medio Oriente “pone a prueba la resiliencia” de la economía mundial, advirtiendo que un aumento del 10% en el precio del petróleo podría elevar la inflación mundial en unos 40 puntos.
UNICEF denunció el dramático impacto del conflicto en Líbano sobre los niños, registrando más de 80 menores muertos y al menos 254 heridos desde la intensificación de los ataques el 2 de marzo.
El presidente ruso Vladimir Putin expresó su respaldo a Irán y al nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei.
Irán acusó a varios países europeos de haber contribuido a crear el escenario que permitió la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel.
El gobierno de Irán afirmó que no tiene intención de iniciar negociaciones mientras continúe la ofensiva militar en su contra.
El presidente de Argentina, Javier Milei, declaró que "es de esperar que la guerra tenga un corto alcance", reafirmando el apoyo de su país a Estados Unidos e Israel.


