San Salvador – La Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) fue el escenario para la presentación del libro “Héctor Silva. Ética, política y democracia en El Salvador 1947-2011”, un exhaustivo recuento de la vida y obra de uno de los políticos más singulares y respetados de la historia reciente de El Salvador. La obra, escrita por Luis Alvarenga y coordinada por Mauricio Silva, hermano del difunto exalcalde, busca rescatar la memoria de un hombre que encarnó los valores de la democracia, la participación ciudadana y la ética en un contexto político marcado por la violencia, la represión y el fraude.
La presentación, celebrada el pasado 7 de marzo, congregó a figuras relevantes del ámbito político, académico y social, quienes compartieron anécdotas y reflexiones sobre la figura de Héctor Silva Argüello. Luis Alvarenga, al presentar el libro, destacó que la obra no es una biografía convencional, sino un ejercicio de memoria histórica que utiliza la vida de Silva como hilo conductor para analizar las complejas dinámicas políticas y sociales que marcaron a El Salvador durante las décadas de 1960, 1970, 1980, 1990 y principios del siglo XXI.
“A través de la vida de Héctor Silva, tratamos de hacer un ejercicio de memoria de la historia del país, la historia del país relatada desde la perspectiva de las luchas democráticas, no violentas, desde los años 60 cuando Héctor Silva se inicia en las organizaciones estudiantiles católicas de la Universidad de El Salvador”, explicó Alvarenga.
Mauricio Silva, por su parte, contextualizó la época en la que vivió su hermano, señalando que fueron “años duros y turbulentos, pero llenos de esperanza” que marcaron a toda una generación de salvadoreños. Recordó que esas décadas estuvieron marcadas por movimientos sociales y políticos que ofrecieron resistencia y plantearon posibilidades de reformas estructurales, pero que también enfrentaron una brutal represión por parte del Estado.
El libro relata cómo, en los años 60 y 70, los sectores que optaron por la vía democrática lograron ganar elecciones, pero se les negó el poder mediante maniobras fraudulentas e ilegales. Esto llevó a que un grupo de la oposición tomara las armas, mientras que otros, como Héctor Silva, prefirieron seguir luchando por la democracia a través de la vía pacífica. Silva fue miembro y posterior líder del Frente Democrático Revolucionario (FDR), una organización que buscaba una solución negociada al conflicto político y social que azotaba al país.
La obra aborda en detalle la etapa de Silva como alcalde de San Salvador (1997-2003), en alianza con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y la Convergencia Democrática. Durante su gestión, Silva se caracterizó por la participación ciudadana, la transparencia y la promoción del desarrollo local. Su popularidad fue tal que incluso se le consideró como un posible candidato presidencial del FMLN.
Alvarenga destacó que Silva no era un político tradicional, sino un hombre arriesgado que siempre priorizó el bien común por encima de sus propios intereses. Recordó que Silva se atrevió a mediar entre el gobierno de Francisco Flores y los médicos y trabajadores del sector salud que protestaban contra la privatización del sistema de salud, a pesar de que esto le costó caro en términos políticos.
“Silva se mete a tratar de mediar entre estos dos sectores, mientras que eso le iba a pasar la factura de cómo efectivamente pasó. No era el político tradicional, era un político muy arriesgado en función del bien común”, comentó Alvarenga.
El libro también relata la etapa de Silva como presidente del Fondo de Inversión para el Desarrollo Local (FISDL) durante el primer gobierno del FMLN (2009). En este cargo, Silva impulsó la creación de la pensión básica universal y promovió la transparencia en la gestión de los recursos públicos.
Héctor Dada Hirezi, colega y amigo de Silva, quien participó en la presentación a través de una videollamada, reflexionó sobre los principios y valores que guiaron la vida de Silva. Destacó su fidelidad a la democracia, su constante lucha por el bien común y su convicción de que el Estado era la casa de todos, no solo de unos pocos privilegiados.
“Tuvo la convicción de que el Estado era la casa de todos, no la casa de unos cuantos que se sirven de la mayoría, y que la participación de los ciudadanos, los dueños del Estado, es indispensable para pensar en la construcción de una verdadera democracia”, comentó Hirezi.
Dada también lamentó que los acontecimientos recientes en El Salvador hayan hecho retroceder los avances logrados en materia de democracia y participación ciudadana.
El libro, dedicado a los nietos de Héctor Silva, aspira a que las nuevas generaciones de salvadoreños comprendan ese capítulo de la historia de El Salvador y que, a través del ejemplo de Silva, se sientan impulsados a luchar por un país más justo y democrático.
“En el libro hacemos este recorrido de la historia del país que se reflejó en la vida de Héctor Silva, podemos decir con toda legitimidad que Héctor Silva se vio interpelado por la historia de El Salvador, la historia no como una cosa abstracta, una cosa lejana que está entre los libros, sino como algo que duele, algo que tiene que ver con hombres y mujeres concretos y con su lucha por la vida diaria”, concluyó Alvarenga.
El libro “Héctor Silva. Ética, política y democracia en El Salvador 1947-2011” se encuentra a la venta en el Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) y la Librería de la UCA. Su publicación, iniciada el primer trimestre de 2025, llega en un momento crucial para El Salvador, donde la memoria histórica y la defensa de los valores democráticos son más importantes que nunca.

