La escalada de tensiones en Medio Oriente está generando fuertes repercusiones en los mercados globales de materias primas, con la soja a la cabeza, alcanzando niveles de precios no vistos en casi dos años. La oleaginosa cerró la última rueda en la Bolsa de Chicago, mercado de referencia internacional, superando los USD 440 por tonelada, impulsada por un complejo escenario geopolítico y una reconfiguración de las estrategias de inversión.
El contrato de soja con vencimiento en mayo registró un incremento de casi ocho dólares, llegando a los USD 441,20 por tonelada, mientras que el contrato de julio mostró una fortaleza aún mayor, con una ganancia superior a siete dólares, situándose por encima de los 445 dólares. Estos valores representan los niveles más altos para el cultivo desde julio de 2024, evidenciando una reacción inmediata ante el inicio de operaciones militares y la incertidumbre que rodea el flujo comercial en zonas estratégicas.
Según los análisis de los especialistas, la dinámica actual de precios está intrínsecamente ligada al comportamiento del mercado energético. Ariel Tejera, economista y analista de Grassi, explicó que “la guerra está impulsando los precios de las commodities en general y hay mucha compra por cobertura. Nadie se está queriendo ir al fin de semana sin tomar posiciones”. Esta dinámica responde directamente a la disparada en las cotizaciones del petróleo. “Lo que vimos es un escenario que afecta directamente el mercado del crudo con las fuertes subas que ha estado teniendo a lo largo de la semana. Todo esto también, en alguna medida, tracciona a las commodities agro, en particular al aceite de soja y al poroto”, señaló Tejera. El experto destacó que el aceite de soja ha experimentado subas especialmente marcadas debido a su estrecha relación con la producción de biodiésel.
A este panorama se suma un componente regulatorio en Estados Unidos que proporciona un soporte adicional a los precios. Tejera indicó que, más allá del conflicto bélico, el mercado encuentra impulso en las expectativas generadas por la publicación de las nuevas normas para biocombustibles en 2026. “Se espera que las normas y los mandatos, así como la estructura jurídica de los créditos fiscales, favorezcan la demanda de aceite en Estados Unidos”, añadió el experto.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advierte que el foco de los mercados financieros está puesto en el Estrecho de Ormuz, un punto geográfico vital que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Esta vía es la principal ruta de exportación para potencias energéticas como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak y Qatar.
De acuerdo con el informe de la entidad rosarina, por esta región fluye aproximadamente el 25% del comercio marítimo de petróleo y el 20% del Gas Natural Licuado (GNL). Este último es un insumo crítico, ya que representa cerca del 80% del costo de producción de la urea. “El Estrecho es la llave de paso de un tercio del comercio internacional de fertilizantes”, subrayó la BCR, alertando que un bloqueo o restricción en esta zona obligaría a redirigir las cargas, incrementando significativamente los costos de fletes y seguros.
Uno de los datos más reveladores del impacto del conflicto es el cambio de tendencia en el comportamiento de los fondos especulativos en Chicago. La BCR destaca que, en apenas treinta días hábiles, los inversores han pasado de una posición netamente vendedora a una fuertemente compradora.
“Hace seis semanas la posición de los fondos especulativos en Chicago era profundamente bajista, al estar vendidos en granos y derivados por un total de 245.400 contratos. Esta misma semana, la posición neta es comprada en 295.045 contratos”, detalló la institución. Este movimiento implicó la suma de 540.000 contratos de commodities agro en un mes.
En el caso particular de la soja, el aumento de exposición de estos fondos explica el 67% de la variación de sus carteras. “La operatoria equivale a comprar 48 millones de toneladas de soja en el mercado de futuros en solo seis semanas, lo que representa el volumen esperado para la cosecha argentina de este año”, ejemplificó la Bolsa de Rosario. Esta presión compradora es la que está convalidando niveles de precios más altos que, en condiciones normales de mercado, no tendrían fundamentos alcistas tan sólidos.
La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de esta tendencia alcista y su impacto en los países importadores de soja, especialmente en aquellos que dependen de las importaciones para satisfacer la demanda interna de alimentos y piensos. La incertidumbre geopolítica, combinada con factores regulatorios y el comportamiento de los fondos especulativos, crea un escenario volátil y complejo que requiere un monitoreo constante por parte de los actores del mercado.
El impacto no se limita a la soja. Otros commodities agrícolas también están experimentando presiones alcistas, aunque en menor medida. La preocupación por las interrupciones en el suministro y el aumento de los costos de transporte están afectando a una amplia gama de productos básicos, lo que podría traducirse en un aumento generalizado de los precios de los alimentos a nivel mundial.
Las autoridades de los principales países productores y consumidores de soja están siguiendo de cerca la evolución de la situación y analizando posibles medidas para mitigar los efectos negativos del conflicto en el mercado. La coordinación internacional y la búsqueda de soluciones diplomáticas son fundamentales para evitar una escalada de tensiones que podría tener consecuencias devastadoras para la economía global.
La volatilidad del mercado de soja se espera que continúe en las próximas semanas, a medida que la situación en Medio Oriente evolucione y se conozcan nuevos datos sobre la oferta y la demanda mundial. Los inversores y los operadores del mercado deben estar preparados para afrontar un escenario de incertidumbre y tomar decisiones informadas basadas en un análisis exhaustivo de los factores que influyen en los precios. La soja, como indicador clave de la salud del mercado agrícola global, se ha convertido en un barómetro de la inestabilidad geopolítica y sus efectos en la economía mundial.

