Los mercados financieros globales experimentaron un respiro significativo este jueves, tras una semana marcada por la incertidumbre y la aversión al riesgo, impulsada por las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente. La posibilidad de una desescalada en el conflicto, aunada a datos económicos positivos provenientes de Estados Unidos, inyectaron optimismo a los inversionistas, desencadenando una ola de compras en las principales plazas bursátiles del mundo.
Las primeras jornadas de la semana estuvieron dominadas por el temor a una escalada del conflicto en Medio Oriente, lo que provocó una huida hacia activos refugio y una caída generalizada en los mercados. Sin embargo, la situación cambió drásticamente en las últimas 24 horas, gracias a una serie de factores que apuntan a una posible moderación de las tensiones.
Uno de los elementos clave fue la oferta del expresidente estadounidense Donald Trump de escoltar a los buques que crucen el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el transporte de petróleo. Esta propuesta, aunque controvertida, contribuyó a calmar los temores sobre una posible crisis de suministro energético, lo que a su vez alivió la presión sobre los precios del petróleo.
Además, circularon informes no confirmados sobre contactos indirectos entre operativos de inteligencia iraníes y la CIA, con el objetivo de explorar vías de negociación y poner fin al conflicto. Si bien estas informaciones fueron desmentidas posteriormente por Irán, su mera existencia generó una sensación de esperanza en los mercados.
A esto se sumaron los datos positivos del mercado laboral estadounidense, que mostraron una creación de empleo superior a la esperada, según la encuesta ADP. Asimismo, el sector servicios de Estados Unidos continuó expandiéndose a un ritmo sólido, lo que indica que la economía estadounidense sigue siendo resiliente.
En Wall Street, el Nasdaq lideró las ganancias, con un aumento del 1.29 por ciento, seguido por el S&P 500, que subió 0.78 por ciento, y el Dow Jones, que avanzó 0.49 por ciento. En México, la Bolsa Institucional de Valores también registró fuertes ganancias, con un alza del 2.91 por ciento para el S&P/BMV IPC y del 2.81 por ciento para el FTSE-BIVA.
La recuperación bursátil se extendió a Asia, donde las bolsas reportaron avances en las primeras horas del jueves. El Kospi de Corea fue el que más destacó, con un impresionante aumento del 9.2 por ciento, seguido por el Nikkei-225 de Japón, que subió 1.85 por ciento, y el Shanghai de China, que avanzó 0.84 por ciento.
Analistas de Banamex señalaron que la moderación de los precios del petróleo, impulsada por la oferta de Trump, fue un factor clave en la recuperación de los mercados. Añadieron que los informes sobre posibles contactos entre Irán y Estados Unidos, aunque no confirmados, también contribuyeron a calmar los temores de los inversionistas.
Montserrat Antón, portafolio manager de renta variable en INVEX, destacó que los eventos geopolíticos rara vez causan daños permanentes en el mercado accionario, y que los movimientos de baja suelen ser vistos como oportunidades para entrar en la bolsa. Sin embargo, advirtió que el conflicto en Medio Oriente sigue siendo un elemento de riesgo que no puede pasarse por alto, y que su impacto en variables como la inflación y las decisiones de política monetaria de la Fed aún es incierto.
Fernando Suárez, senior portfolio manager de Fintual, coincidió en que el apetito por el riesgo mejoró gracias a los buenos datos de empleo en Estados Unidos, pero enfatizó que la volatilidad se mantiene elevada debido a los temores de una escalada mayor en Medio Oriente. Añadió que la geopolítica seguirá siendo un catalizador importante en el corto plazo, pero que los mercados también están atentos a la trayectoria de la inflación, las decisiones de la Reserva Federal y la evolución del crecimiento global, impulsado por los desarrollos en la industria de la inteligencia artificial.
El sentimiento de aversión al riesgo más moderado también impactó la fortaleza del billete estadounidense, lo que permitió que el peso mexicano interrumpiera su racha de cuatro sesiones consecutivas en terreno de pérdidas. El tipo de cambio alcanzó una paridad de 17.5592 pesos por dólar, lo que representa una apreciación del 0.44 por ciento para la moneda nacional, según datos del Banco de México.
En cuanto a los precios del petróleo, las alzas observadas en los primeros días de la semana se moderaron, aunque el mercado sigue de cerca la evolución del conflicto armado y sopesa la posibilidad de nuevas afectaciones a los niveles de oferta. El Brent cotizó en 82.57 dólares por barril, con un aumento del 1.44 por ciento, mientras que el WTI se colocó en 74.66 dólares, sumando 0.13 por ciento. La Mezcla Mexicana subió 0.09 por ciento, a 70.38 dólares por barril.
Ramón de la Rosa, director estrategia de mercados en Actinver, precisó que la moderación de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente fue el principal factor detrás de la recuperación de los mercados. Señaló que el precio del petróleo WTI llegó a tocar los 76 dólares al inicio de la semana, pero se moderó rápidamente hacia los 69 dólares, lo que le dio al mercado la señal de que el conflicto podría ser de corta duración. Esto permitió al mercado soltar un poco el "trade defensivo" y regresar a enfocarse en los fundamentales corporativos.
En resumen, los mercados financieros globales experimentaron un día de alivio gracias a una combinación de factores, incluyendo la moderación de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y los datos económicos positivos de Estados Unidos. Sin embargo, la incertidumbre persiste y los inversionistas deben seguir atentos a la evolución de la situación en la región, así como a los factores económicos que podrían afectar el desempeño de los mercados en el futuro. La clave, según los analistas, será la duración y la magnitud del conflicto, lo cual es muy difícil de anticipar con precisión.


