---
**Irán anuncia la mayor operación militar de su historia contra Israel y objetivos de EE.UU. tras la muerte de Jamenei**
La región de Oriente Medio se encuentra al borde del abismo tras una escalada de violencia sin precedentes. Irán ha anunciado una operación militar masiva en respuesta a la muerte del ayatolá Ali Jamenei, líder supremo del país, en un ataque conjunto atribuido a Estados Unidos e Israel. El gobierno iraní ha decretado 40 días de luto nacional y siete días festivos en memoria de su líder, mientras que las tensiones se disparan a niveles alarmantes.
La agencia de noticias FAR confirmó la trágica muerte del ayatolá Jamenei, junto con la de su hija, yerno y nieto, en los ataques del sábado 28 de febrero. La confirmación de la muerte del líder supremo, que había estado en el poder desde 1989, ha desatado una ola de indignación y llamados a la venganza en Irán.
La escalada comenzó con ataques israelíes y estadounidenses contra objetivos en Irán, incluyendo bases militares y el Ministerio de Defensa. Un oficial militar israelí aseguró que los ataques “simultáneos” lograron eliminar a “varias figuras esenciales para la gestión de la campaña y el Gobierno” de Irán. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que existen “señales” que indican que Jamenei “dejó de existir” tras el ataque a su residencia.
La respuesta iraní no se ha hecho esperar. Se han reportado ataques contra aeropuertos en Abu Dabi y Dubái, causando la muerte de un ciudadano asiático y heridas a 11 personas. Además, Irán ha confirmado haber lanzado ataques contra bases militares y el Ministerio de Defensa de Israel, con la interceptación de un misil por la Cúpula de Hierro sobre Tel Aviv. Un incendio en el puerto de Dubái también ha sido atribuido a un ataque con misiles iraníes, aunque sin reportarse heridos.
La situación ha provocado una fuerte reacción internacional. El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha llamado al pueblo iraní a “recuperar su país” y ha calificado a Jamenei como “una de las personas más malvadas de la historia”. Trump confirmó la muerte del ayatolá a través de sus redes sociales. La Casa Blanca, a través de su portavoz Karoline Leavitt, ha informado sobre conversaciones telefónicas entre el presidente Trump y el primer ministro Netanyahu.
La gravedad de la situación se agrava con informes de ataques contra civiles. Al menos 53 niñas han muerto y 48 han resultado heridas en un ataque israelí contra una escuela de primaria en la ciudad de Minab, en el sur de Irán. Además, se reportaron al menos 15 muertos en un ataque contra un pabellón deportivo en la ciudad de Lamerd, con daños también en zonas residenciales y una escuela.
China ha expresado su “gran preocupación” por los ataques y ha pedido el “cese inmediato” de las hostilidades, instando al respeto de la soberanía, seguridad e integridad territorial de Irán. Venezuela, estrecho aliado de Irán, ha condenado enérgicamente los ataques de Estados Unidos e Israel, recordando la reciente captura del presidente Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense.
Mientras tanto, la agencia iraní Tasnim ha informado que el líder supremo, Ali Jameneí, se encuentra en la sala de guerra dirigiendo las operaciones, a pesar de las informaciones sobre su muerte. El ejército israelí ha lanzado nuevos bombardeos contra lanzamisiles en Irán, buscando “frustrar la amenaza” que suponen para el Estado de Israel.
La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de violencia, temiendo una guerra a gran escala en Oriente Medio. La muerte del ayatolá Jamenei ha encendido la llama del conflicto, y la respuesta iraní promete ser contundente. La situación es extremadamente volátil y el riesgo de una confrontación directa entre Estados Unidos, Israel e Irán es cada vez mayor.
Las imágenes que llegan desde la región muestran manifestaciones masivas en apoyo al gobierno iraní y en contra de los ataques estadounidenses e israelíes. La luna, fotografiada sobre Tel Aviv, sirve de telón de fondo para las estelas de los cohetes interceptados por el sistema de defensa Iron Dome, un símbolo de la tensión y el peligro que acechan a la región.
La comunidad internacional se enfrenta a un desafío crucial: encontrar una solución diplomática que evite una guerra devastadora y proteja a la población civil de los horrores del conflicto. La paz en Oriente Medio pende de un hilo, y la responsabilidad de evitar una catástrofe recae sobre los hombros de los líderes mundiales. La situación exige prudencia, diálogo y un compromiso firme con la desescalada para evitar que la región se sumerja en un conflicto aún más profundo y destructivo.


