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Las recientes y persistentes lluvias que azotan diversas regiones del Perú están generando una crisis económica inminente en el sector turístico, con estimaciones de pérdidas que podrían superar los 3 millones de dólares estadounidenses, según advierte Ángel Chacón, director de la Asociación Peruana de Operadores de Turismo Receptivo e Interno (Apotur). La situación, que afecta tanto al turismo interno como al receptivo, pone en jaque la recuperación del sector tras los desafíos planteados por la pandemia.
En declaraciones a Canal N, Chacón detalló que el impacto más significativo no se centra en la infraestructura hotelera en sí, sino en las dificultades de acceso a los destinos turísticos. “El turista peruano que visita otras partes del país se está viendo afectado en gran manera”, enfatizó, subrayando la importancia del turismo doméstico para la sostenibilidad del sector.
La región de Arequipa, si bien presenta una relativa estabilidad en la hotelería de su centro histórico, enfrenta serias complicaciones en el transporte, tanto aéreo como terrestre, limitando la llegada de visitantes y el flujo de personas dentro de la región. Esta situación se agrava en el norte del país, donde zonas costeras populares como Máncora y Zorritos se encuentran aisladas debido a las lluvias y deslizamientos de tierra.
Chacón hizo un llamado urgente a los viajeros a consultar la información oficial proporcionada por el Ministerio de Transportes y el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) antes de planificar o realizar cualquier desplazamiento. La prevención y la información actualizada son cruciales para evitar contratiempos y garantizar la seguridad de los turistas.
Ante este panorama desalentador, el director de Apotur propuso la creación de una línea de crédito específica para apoyar a las empresas turísticas afectadas por los daños causados por las lluvias. “Se tiene que armar una línea de crédito en función a los daños recibidos”, afirmó, destacando la necesidad de una respuesta rápida y efectiva por parte del gobierno.
Distritos como Máncora, que dependen en gran medida del turismo, han sido particularmente golpeados y requieren un apoyo puntual para facilitar la reactivación de hoteles, restaurantes y otros negocios relacionados con el sector. La falta de liquidez y la incertidumbre económica podrían llevar al cierre de empresas y a la pérdida de empleos.
Chacón enfatizó la importancia de la coordinación entre el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) para implementar medidas de apoyo efectivas y garantizar la sostenibilidad del sector. Una estrategia conjunta y bien articulada es fundamental para mitigar los efectos negativos de la crisis y promover la recuperación del turismo.
La preocupación de Apotur no se limita únicamente a las pérdidas económicas inmediatas. Chacón advirtió sobre los daños colaterales, especialmente en el empleo. Muchos empresarios, al verse obligados a reducir sus ingresos, se verán en la difícil situación de tener que disminuir su plantilla de trabajadores. “Muchos empresarios no podrán mantener la misma cantidad de trabajadores mientras se recuperan económicamente”, explicó, señalando que la crisis podría generar un aumento del desempleo en el sector.
La situación actual exige una respuesta integral y coordinada por parte de las autoridades. Además de la creación de una línea de crédito, se requiere la implementación de medidas de apoyo fiscal, como la exoneración de impuestos y la suspensión de pagos de deudas, para aliviar la carga financiera de las empresas turísticas.
Asimismo, es fundamental invertir en la mejora de la infraestructura vial y en la prevención de desastres naturales para reducir la vulnerabilidad del sector turístico ante eventos climáticos extremos. La construcción de carreteras resilientes, la implementación de sistemas de alerta temprana y la capacitación de personal en gestión de riesgos son medidas clave para proteger la industria turística en el futuro.
El turismo es un motor importante de la economía peruana, generando empleo, divisas y promoviendo el desarrollo de las comunidades locales. Proteger este sector en momentos de crisis es una responsabilidad compartida entre el gobierno, las empresas y la sociedad en general. La rápida implementación de medidas de apoyo y la coordinación de esfuerzos son esenciales para superar este desafío y garantizar la sostenibilidad del turismo peruano.
La advertencia de Apotur sirve como un llamado de atención sobre la fragilidad del sector turístico ante los efectos del cambio climático y la necesidad de adoptar medidas proactivas para mitigar los riesgos y fortalecer la resiliencia de la industria. La recuperación del turismo peruano dependerá de la capacidad del gobierno y del sector privado para trabajar juntos y encontrar soluciones innovadoras y sostenibles.


