Nestlé podría vender D’Onofrio a Froneri en una movida global que busca reestructurar su portafolio y revertir una caída en sus utilidades. La operación, que aún está en evaluación para el mercado peruano, pone en riesgo el liderazgo de la marca con 88% de participación en el mercado local y podría significar un cambio de manos corporativas en los próximos meses.
La multinacional suiza, bajo la dirección de su nuevo CEO Philipp Navratil, ha decidido concentrarse en sectores considerados más rentables como el café, las mascotas, los alimentos y snacks, implementando una “racionalización continua del portafolio de marcas”. Esta estrategia responde a una disminución del 17% en las utilidades globales de Nestlé durante el último año y a la caída de sus acciones a niveles no vistos en ocho años.
Froneri, una empresa conjunta entre Nestlé y PAI Partners, se perfila como el nuevo dueño del negocio de helados a nivel mundial, asumiendo las marcas de Nestlé durante el próximo año (2027), aunque la compañía suiza mantendrá una participación en la empresa conjunta.
El impacto en el Perú es significativo, considerando que D’Onofrio es una marca icónica con 128 años de historia en 2026 y un dominio abrumador del mercado de helados. La marca, adquirida por Nestlé en 1997, incluye no solo los populares helados sino también los reconocibles carritos amarillos y otras marcas consolidadas como Peziduri, Sublime y Donito.
Ante la posible venta, Nestlé Perú ha emitido un comunicado prudente, indicando que se encuentra “evaluando detalles” y próximos pasos para su operación heladera en el país, prometiendo brindar información “de manera oportuna”. La incertidumbre ha generado preocupación entre los más de 5.000 heladeros que dependen de la marca y los consumidores peruanos que han crecido con los helados D’Onofrio.
En una entrevista reciente con este Diario, Andrea Arllentar, Gerente de Marketing de Helados en Nestlé Perú, destacó el buen desempeño de la campaña de verano, impulsada por las altas temperaturas y las innovaciones de la compañía. Arllentar se mostró optimista sobre un crecimiento de doble dígito en las ventas de helados durante la temporada, gracias a más de ocho lanzamientos, incluyendo la incursión de Nescafé en el mundo de los helados y el innovador KitKat Layers con tecnología especial.
Perú ha sido pionero en varios lanzamientos de la marca, como el KitKat Layers sabor regular y, más recientemente, la versión caramel. La ejecutiva resaltó que D’Onofrio mantiene un 88% de ‘market share’ y que la compañía ha invertido alrededor de US$10 millones en infraestructura, ecofreezers (congeladoras ecoamigables) y mejoras logísticas en los últimos años.
La distribución de la marca abarca más de 60.000 puntos de venta en todo el país. Arllentar describió al consumidor actual como más informado, exigente y diverso, buscando indulgencia, conveniencia, nuevas experiencias y marcas con las que se identifique. Subrayó que el consumidor no busca solo precio, sino valor, y que D’Onofrio ofrece una gama de precios para satisfacer todos los bolsillos, incluyendo opciones desde un sol con Buen Humor.
El consumo per cápita de helados en el Perú ha aumentado significativamente en las últimas tres décadas, pasando de 0,87 litros a aproximadamente 2 litros. Arllentar reconoció la creciente competencia en el mercado de heladerías, con la aparición de nuevos modelos de negocio, pero enfatizó que el enfoque principal de D’Onofrio sigue siendo fortalecer su marca, portafolio y la experiencia del consumidor en todos los canales.
La compañía también está evaluando la posibilidad de expandirse al negocio de las cadenas de heladerías, un proyecto que ya está confirmado pero que aún requiere definir el momento adecuado para su lanzamiento y la elección del socio retail con el que se asociarán. “Lo importante es sentirnos seguros de que vamos a llegar con la propuesta correcta para el consumidor, porque creo que la expectativa de que D’Onofrio entre a este mundo es alta, entonces tenemos que hacerlo bien”, comentó Arllentar.
Además, Nestlé Perú está invirtiendo en Antica Gelatería del Corso, una cadena de gelaterías que ingresó al mercado hace algunos años. La ejecutiva destacó que esta marca se caracteriza por su cuidado, la priorización de la experiencia y la calidad, ofreciendo helados 100% naturales. Se planea expandir la marca una vez que se consolide su posición en el mercado.
La posible venta de D’Onofrio a Froneri plantea interrogantes sobre el futuro de la marca en el Perú y el impacto en los miles de personas que dependen de ella. Si bien la operación global busca optimizar el portafolio de Nestlé y mejorar su rentabilidad, la incertidumbre generada podría afectar la confianza de los consumidores y la estabilidad del mercado de helados en el país. La compañía se encuentra en una encrucijada, evaluando cómo reinventarse en un mercado en constante evolución y cómo mantener su liderazgo en un entorno cada vez más competitivo. La decisión final tendrá implicaciones significativas para el futuro de uno de los helados más queridos y emblemáticos del Perú.


