El reconocido economista de Wall Street, Arturo Porzecanski, lanzó una severa advertencia sobre la conveniencia de que los argentinos ingresen sus dólares ahorrados al sistema financiero a través del nuevo régimen de incentivos propuesto por el gobierno de Javier Milei. En un contexto de fuerte volatilidad cambiaria y un dólar que, tras un período de declive, se ubica en torno a los $1400, el especialista considera que “no vale la pena” deshacerse de las divisas a ese precio.
La apuesta del gobierno se basa en la Ley de Incentivo Fiscal, aprobada a finales del año pasado, que busca atraer los aproximadamente u$s253.919 millones que se estima están guardados “en colchón” por los ciudadanos. El objetivo es inyectar liquidez a la economía y fortalecer las reservas del Banco Central, incentivando a los ahorristas a adherirse al Régimen Simplificado de Ganancias y declarar sus divisas. Sin embargo, Porzecanski, consultor en American University, se muestra escéptico ante la efectividad de esta medida.
En declaraciones a Ahora Play, el economista argumentó que la incertidumbre económica que persiste en el país desincentiva a los argentinos a confiar en el sistema financiero. “Para la mayoría de los argentinos todavía no está suficientemente claro el panorama” a largo plazo, explicó. “A menos que yo precisara comprarme mi primer auto, mi primera casa o algo así”. La principal preocupación, según Porzecanski, radica en la falta de previsibilidad sobre el futuro laboral y jubilatorio de la población. “El panorama de cuál va a ser mi empleo o cuál va a ser mi jubilación no está claro: ¿cuán redituable va a ser o cuán austera va a ser? Las cosas están cambiando, no han decantado todavía”.
Porzecanski cuestiona el valor real del dólar actual, argumentando que el tipo de cambio de $1400 es artificialmente mantenido por una serie de medidas gubernamentales. “¿Vale la pena vender tus dólares a menos de $1400? No, porque vos sabés que el verdadero valor, si no hubiera controles de cambio, sería $1.700 o más”, afirmó. El economista señala que el equilibrio fiscal que se observa actualmente es producto de un cepo que impide a las empresas acceder al mercado formal de divisas.
“Las empresas no pueden comprar dólares, las tasas de interés están relativamente altas, y el Gobierno se ha posicionado en el mercado de futuros para apoyar al peso, y ha emitido un montón de deuda indexada al dólar para también satisfacer la demanda de dólares, en fin, hay toda una serie de medidas que pueden perfectamente mantener el dólar a $1.400”, detalló Porzecanski. Estas intervenciones, si bien logran contener la cotización en el corto plazo, generan distorsiones en la economía y desincentivan la inversión.
El economista advierte que la persistencia de estas políticas podría tener consecuencias negativas a largo plazo. “Hay cosas que son sabidas que desaniman la inversión, desaniman y castigan innecesariamente”, criticó. En caso de que no se resuelvan pronto, “viene un escenario de sacrificio de muchos años para que la próxima generación, más que nada, se beneficie de un buen manejo económico por dos o más décadas”, sentenció.
La advertencia de Porzecanski se suma a las preocupaciones expresadas por otros analistas sobre la sostenibilidad del modelo económico actual. Si bien el gobierno ha logrado reducir la inflación en los primeros meses de gestión, la falta de confianza en la moneda local y la incertidumbre sobre las futuras políticas económicas siguen siendo obstáculos importantes para la recuperación económica.
La propuesta de incentivos fiscales, aunque atractiva en teoría, enfrenta el desafío de convencer a los ahorristas de que el sistema financiero es un lugar seguro para sus divisas. La historia de la Argentina, marcada por crisis económicas y devaluaciones, ha generado un profundo escepticismo en la población, que prefiere resguardar sus ahorros en dólares en efectivo.
El éxito de la estrategia del gobierno dependerá, en gran medida, de su capacidad para generar confianza y ofrecer garantías de estabilidad económica. Sin embargo, las declaraciones de economistas como Arturo Porzecanski sugieren que el camino hacia la recuperación será largo y difícil, y que los ahorristas podrían ser los que más tengan que sacrificar en el proceso. La decisión de ingresar o no los dólares al sistema financiero es, en última instancia, una cuestión personal que dependerá de la evaluación de cada individuo sobre los riesgos y beneficios involucrados. Pero la advertencia de Wall Street es clara: en el contexto actual, vender dólares a menos de $1400 podría no ser la mejor opción.


