La provincia de Buenos Aires se prepara para un nuevo golpe al bolsillo de sus habitantes con la oficialización de un aumento extraordinario en las tarifas de luz. La medida, plasmada en la Resolución 102/26 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos a cargo de Gabriel Katopodis, entrará en vigor el 1° de marzo y afectará a usuarios residenciales, comerciales y cooperativas eléctricas en toda la región. Las concesionarias EDELAP, EDEA, EDEN y EDES, junto con las cooperativas eléctricas del interior, implementarán el nuevo cuadro tarifario que incorpora subas en energía mayorista, transporte y distribución, además de la implementación del esquema de subsidios energéticos focalizados.
Fuentes oficiales estiman un impacto promedio del 12% en las facturas residenciales, pero el incremento podría ser mucho mayor para aquellos usuarios que pierdan los subsidios el próximo mes, alcanzando hasta el 17% según las proyecciones del Ejecutivo provincial. Un usuario residencial sin subsidios y con un consumo medio actual de $46.100, verá su factura incrementada a alrededor de $52.000. Por otro lado, un hogar que actualmente paga $28.500 con subsidios, deberá afrontar un costo cercano a los $33.300 por el mismo nivel de consumo.
Este aumento representa un salto considerable en comparación con el último ajuste, aplicado en febrero, que fue del 3,5% intermensual. La cartera de Katopodis justifica la medida como una actualización de los distintos conceptos que integran la factura eléctrica, en un contexto marcado por las nuevas definiciones de precios estacionales para la energía y la potencia en el Mercado Eléctrico Mayorista establecidas por el gobierno nacional de Javier Milei. A su vez, la Provincia actualizó el Valor Agregado de Distribución (VAD), incorporando el recargo destinado al Fondo Nacional de la Energía Eléctrica y otros cargos transitorios previstos en el esquema tarifario vigente.
La adaptación de los cuadros tarifarios al Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) es otro componente clave de esta actualización. El SEF reemplaza la segmentación por niveles de ingresos con una categoría única de usuarios residenciales beneficiarios, estableciendo topes de consumo base de 300 kWh o 150 kWh mensuales, dependiendo de la época del año. Esta nueva estructura busca concentrar los beneficios en el tramo inicial del consumo residencial, cobrando a tarifa plena cualquier excedente.
El Organismo de Control de Energía Eléctrica de la provincia de Buenos Aires (OCEBA) realizó el recálculo y convalidó los nuevos valores en cumplimiento de la Ley 11.769 de Marco Regulatorio Eléctrico. A partir de marzo, la Provincia aplicará actualizaciones transitorias del Valor Agregado de Distribución (VAD), del Sobrecosto por Generación Local y del Cargo Transición Tarifaria, en el marco de la etapa de transición tarifaria vigente hasta la próxima revisión integral.
El nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados implica que los hogares con subsidio recibirán una bonificación del 50% en la factura hasta alcanzar los topes de consumo establecidos (300 kWh en determinados meses y 150 kWh en otros). Por encima de esos límites, las distribuidoras cobrarán la energía a tarifa plena, lo que podría generar un impacto significativo en aquellos usuarios que superen el consumo base.
El panorama se complica aún más al considerar las proyecciones del Gobierno nacional, que anticipa aumentos que podrían alcanzar hasta el 36% en electricidad y el 54% en gas. El subsidio del 50% para el gas solo regirá entre abril y septiembre, y las nuevas facturas incorporaron una bonificación adicional del 25% en enero pasado, que se reducirá progresivamente a lo largo del año.
El nuevo régimen también incluye a los beneficiarios del Programa Hogar, quienes recibirán una bonificación mensual equivalente al valor de una garrafa de 10 kilos durante el invierno. Sin embargo, para acceder a este beneficio, los usuarios deberán cumplir con ciertos requisitos, como no contar con gas de red y registrar ingresos inferiores a dos salarios mínimos, debiendo inscribirse en el registro oficial para mantener la asistencia. Alrededor de 3 millones de usuarios deberán realizar este trámite.
La implementación de estas medidas ha generado preocupación entre los consumidores y organizaciones sociales, quienes advierten sobre el impacto negativo en la economía familiar y la posibilidad de un aumento en la pobreza energética. La incertidumbre sobre el futuro de las tarifas y los subsidios energéticos continúa siendo una constante en el país, generando un clima de tensión y desconfianza entre la población. La Provincia de Buenos Aires, en particular, se enfrenta a un desafío importante para garantizar el acceso a la energía a precios accesibles para todos sus habitantes, en un contexto económico cada vez más complejo y volátil. La efectividad del nuevo esquema de subsidios y su capacidad para proteger a los sectores más vulnerables serán cruciales para mitigar los efectos negativos de estos aumentos en la calidad de vida de los bonaerenses.


