El economista estadounidense Robin Brooks, reconocido por sus análisis críticos de la economía argentina, ha vuelto a encender la polémica al cuestionar la política económica del gobierno de Javier Milei, específicamente su estrategia monetaria y cambiaria. A través de un mensaje en la red social X, Brooks reiteró su escepticismo sobre la vinculación del peso argentino con el dólar, advirtiendo sobre los riesgos que enfrenta el país en materia de credibilidad y estabilidad, a pesar de los recientes descensos en la cotización minorista del dólar que el gobierno celebra como un logro.
“Desde que tengo memoria, Argentina ha intentado ganar credibilidad y estabilidad vinculando el peso al dólar. El éxito de esta estrategia, en todos los años que se ha intentado, es nulo. Nunca ha funcionado. Ni una sola vez. Sigue igual…”, escribió Brooks, dejando claro su diagnóstico pesimista sobre la efectividad de esta política.
Brooks, con una trayectoria destacada en el ámbito financiero internacional – exfuncionario del FMI, con experiencia en Wall Street, ex economista jefe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) y actualmente analista de Brookings Institution – no es ajeno a la controversia en Argentina. Sus declaraciones suelen generar reacciones inmediatas y debates acalorados entre funcionarios y referentes locales.
La reciente intervención de Brooks se produce en un contexto de aparente calma cambiaria. El viernes pasado, el dólar acentuó su declive, con una operación de USD 475,7 millones en el segmento de contado, lo que permitió al Banco Central (BCRA) aumentar sus compras de divisas sin desestabilizar las cotizaciones. Al cierre de la semana, el dólar mayorista descontó 13 pesos, alcanzando un nivel mínimo en los últimos cinco meses, situándose en $1.376. En lo que va de febrero, el tipo de cambio oficial ha retrocedido un 4,9%, y desde principios de 2024, la baja es del 5,4%.
El dólar mayorista también retrocedió 23,50 pesos o 1,7% en la última semana. El BCRA, con un techo establecido para sus bandas cambiarias en $1.595,93, ve ahora al dólar a 219,93 pesos o 16% de ese límite, el rango más amplio desde julio de 2025 (16,4%).
Sin embargo, a pesar de estos indicadores positivos en el mercado oficial, Brooks mantiene su postura crítica. Su argumento central es que la historia argentina está plagada de intentos fallidos de estabilización monetaria a través de la vinculación con el dólar, y que la actual estrategia no es diferente.
Las críticas de Brooks no son nuevas. En el pasado, sus comentarios han generado respuestas directas de figuras clave del gobierno de Milei. Luis Caputo, ministro de Economía, y Pablo Quirno, ex secretario de Finanzas, han defendido la política económica oficial y cuestionado la validez de los análisis de Brooks. Incluso José Luis Daza, actual secretario de Política Económica, ha calificado las evaluaciones de Brooks como “100% equivocadas”.
El debate se ha intensificado en un contexto de volatilidad económica. Argentina ha experimentado una de las mayores fugas de capitales de las últimas dos décadas, un fenómeno que coincide con la persistencia de la brecha cambiaria y la presión sobre las reservas del BCRA. Brooks ha señalado que esta reciente salida de fondos supera incluso los registros históricos de crisis anteriores.
La discusión sobre la dolarización y la política cambiaria se ha convertido en un tema central en la agenda pública argentina. Brooks insiste en que la búsqueda de credibilidad a través de la dolarización o la fijación del tipo de cambio no ha traído resultados favorables en el pasado y no los traerá ahora. En su opinión, la economía argentina necesita abordar problemas estructurales y mejorar la institucionalidad para lograr una estabilidad genuina y sostenible.
Desde el gobierno, la respuesta ha sido minimizar la influencia de Brooks y defender la hoja de ruta económica. Caputo ha cuestionado la presentación de Brooks como un “gurú” y ha minimizado el impacto de sus comentarios en la dinámica real de los mercados. Quirno, por su parte, ha argumentado que las críticas de Brooks carecen de fundamento en la realidad actual y que no toman en cuenta los cambios implementados en la administración de Caputo.
A pesar de las defensas oficiales, la brecha cambiaria se mantiene elevada y la desconfianza de los actores del mercado persiste. El dólar oficial ha tocado mínimos, pero los dólares financieros y paralelos siguen cotizando a precios significativamente más altos.
El debate sobre el vínculo peso-dólar y la sostenibilidad del modelo económico de Milei seguirá siendo un tema central en los próximos meses. La volatilidad y las expectativas cruzadas son características del panorama económico argentino, y las opiniones de economistas internacionales como Robin Brooks, aunque controvertidas, contribuyen a la discusión y al análisis de la situación. La pregunta clave sigue siendo si la actual estrategia del gobierno logrará romper con el patrón histórico de inestabilidad y generar una confianza duradera en la economía argentina, o si, como predice Brooks, el país se dirigirá hacia un nuevo fracaso en su intento de vincular el peso al dólar. La credibilidad, en última instancia, será el factor determinante.


