El nombramiento de José María Balcázar como presidente del Congreso, y por ende, como conductor del país hasta julio próximo, ha generado un profundo escepticismo entre diversos sectores políticos y sociales. En una entrevista exclusiva con Altavoz, el reconocido analista político Pedro Morales Mansilla no dudó en calificar la situación como “una nueva imposición del Congreso”, advirtiendo que el origen del problema persiste y que la mayoría del Perú no se siente representado.
Morales fue categórico al afirmar que ni Balcázar, ni siquiera María del Carmen Alva, en caso de haber ganado la presidencia del Congreso, habrían representado los intereses del país. “Precisamente porque el origen es el mismo: un Congreso que está actuando en contra de los intereses del país, que ha instalado una dictadura parlamentaria”, declaró. El analista anticipa que la conformación del gabinete ministerial revelará a los verdaderos beneficiarios de esta “repartija del poder”, señalando que la designación del Presidente del Consejo de Ministros será clave para entender las verdaderas intenciones del nuevo gobierno.
La reciente votación, según Morales, envía un mensaje político claro: la necesidad de un cambio profundo en la forma en que se ejerce el poder en el país. Sin embargo, advierte que este mensaje podría diluirse si no se toman medidas concretas para desmontar el sistema de corrupción y cuoteo que, a su juicio, se ha instalado en el Congreso.
Uno de los principales focos de preocupación es el futuro de Petroperú. Morales denunció que desde el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se ha impulsado la fragmentación y eventual privatización de la empresa estatal, así como adendas como la ampliación del puerto de Matarani. En este sentido, instó al nuevo gobierno a “desmontar el andamiaje del copamiento del aparato del Estado” que se ha producido desde el inicio del periodo, especialmente el construido durante el gobierno de Jerí.
“Hemos denunciado el copamiento del Ministerio de Energía y Minas, que traía como objetivo oculto la intervención de Petroperú para iniciar una privatización encubierta”, afirmó Morales. El analista insistió en que es fundamental detener cualquier proceso de privatización, especialmente el de la refinería de Talara, que ProInversión ha señalado que podría pasar al sector privado antes de junio. “Estamos ante un gobierno de transición, no elegido por voto popular. Su principal responsabilidad es desmontar este sistema de corrupción y cuoteo”, enfatizó.
Morales no dudó en calificar la situación actual como una “repartija” o “cuoteo de poder”, donde diferentes grupos políticos han obtenido cuotas de influencia en todo el Estado. Denunció el copamiento de ministerios clave como Salud por APP, y el Minem por un círculo de congresistas que patrocinó la candidatura de Jerí y luego pactó con Fuerza Popular, Avanza País y otros grupos para la vacancia de Dina Boluarte.
Ante este escenario, Morales se pregunta cómo debería responder la ciudadanía. Su respuesta es contundente: “El país ya no soporta más enfrentamientos políticos radicales. El principal responsable de lo que está ocurriendo y de lo que viene es el Congreso de la República. No hay otro”.
En cuanto a las prioridades del presidente Balcázar, el analista señaló que la lucha contra la criminalidad y la garantía de la seguridad ciudadana deben ser prioritarias, así como asegurar elecciones limpias y transparentes. Sin embargo, advierte que las elecciones por sí solas no serán suficientes para superar la crisis política que atraviesa el país.
“También se necesita un consenso nacional. Se puede recurrir al Acuerdo Nacional para sentar las bases de una estabilización política. La enfermedad del país es la crisis política que no hemos podido superar”, explicó Morales. Sin embargo, el analista se mostró pesimista sobre la posibilidad de que el nuevo presidente pueda superar esta crisis, ya que considera que el Congreso seguirá gobernando mediante la fuerza de sus votos. “Nada ha cambiado. Más de lo mismo va a producir los mismos resultados”, sentenció.
Morales también se refirió a las acusaciones de Keiko Fujimori contra Rafael López-Aliaga por la elección de Balcázar, afirmando que los líderes parlamentarios no tienen autoridad moral para deslindar responsabilidades. “Todos juegan al ‘yo no fui’, cuando en realidad son los mismos intereses los que están en disputa”, declaró.
El analista expresó su preocupación por la alta tasa de reeleccionistas que postulan a cargos en el Congreso, a pesar de que las encuestas muestran una desaprobación del Congreso cercana al 98%. “Que los electores no están usando el voto preferencial y terminan votando por lo mismo: reeleccionistas, ‘niños’, ‘mochasueldos’ o lobistas. Entonces hay que preguntarnos seriamente qué estamos haciendo como ciudadanos”, reflexionó.
En cuanto a la participación de Acción Popular en las elecciones, Morales sugirió que el partido debe dejar libertad de conciencia a sus militantes y no apoyar oficialmente a ninguna candidatura. Sin embargo, advirtió que la ausencia de Acción Popular en el proceso electoral es una pérdida para el país, ya que el partido tiene 70 años de historia, experiencia de gobierno, doctrina y cuadros, aunque actualmente esté profundamente cuestionado por su dirigencia.
Finalmente, Morales atribuyó la derrota de María del Carmen Alva a la crisis interna que atraviesa Acción Popular, señalando que la división entre la Secretaría General y la presidencia del partido fue determinante. “No hubo un apoyo sincero y eso fue percibido negativamente por la población”, concluyó. La entrevista con Pedro Morales Mansilla deja en claro que, a pesar del cambio de rostro en la presidencia del Congreso, los desafíos que enfrenta el país siguen siendo los mismos y que la solución a la crisis política requiere un esfuerzo conjunto de todos los actores involucrados.


