La cirugía fetal, una de las especialidades médicas más avanzadas y complejas, está dejando atrás su concentración en Lima y extendiéndose a otras regiones del Perú, marcando un antes y un después en la atención materno-fetal a nivel nacional. Desde 2017, estos procedimientos se realizan de manera sistemática en el país, y en los últimos años, Arequipa y Piura se han sumado a la vanguardia, con planes concretos de llevar esta tecnología y experiencia a Tarapoto.
Este significativo avance es el resultado directo de una creciente cantidad de especialistas en medicina materno-fetal, quienes están capacitados para realizar diagnósticos prenatales precisos y oportunos, permitiendo la derivación temprana de gestantes que requieren intervenciones quirúrgicas antes del nacimiento. La descentralización no solo acerca la atención especializada a las madres en provincias, sino que también reduce drásticamente los costos y riesgos asociados con el traslado a Lima, abriendo un nuevo capítulo en la equidad en el acceso a la salud.
El Dr. Enrique Gil, ginecólogo y cirujano fetal, es una figura clave en este proceso transformador. Considerado uno de los pioneros de la cirugía fetal en el Perú, ha realizado con éxito más de 130 procedimientos en Lima, y ha extendido su experiencia a diversas provincias, consolidándose como un referente nacional e internacional. Su dedicación y liderazgo han sido fundamentales para establecer protocolos y capacitar a otros profesionales, sentando las bases para la expansión de esta especialidad en todo el país.
La reputación del Dr. Gil trasciende las fronteras peruanas. Su participación constante como ponente en congresos y encuentros especializados en Norteamérica, Europa, África y Asia lo ha convertido en un embajador de la medicina peruana, compartiendo conocimientos y experiencias que contribuyen al avance global de la cirugía fetal.
Entre los casos emblemáticos que demuestran el impacto de esta especialidad, destaca el de un feto diagnosticado con secuestro broncopulmonar en Arequipa. La intervención, realizada alrededor de la semana 28 de gestación en el Hospital Regional Honorio Delgado, utilizó tecnología láser de última generación para eliminar la lesión directamente desde el vientre materno. Gracias a la precisión y eficacia de la cirugía, el bebé nació y hoy se desarrolla con total normalidad, un testimonio del poder de la medicina fetal para corregir anomalías antes del nacimiento.
Otro caso conmovedor es el de una bebé con espina bífida, operada en la semana 27 de embarazo, también en Arequipa. La cirugía permitió prolongar la gestación hasta la semana 38, evitando la prematuridad y sus complicaciones asociadas. Actualmente, la menor tiene más de dos meses de vida y goza de buena salud, un resultado que hubiera sido impensable hace algunos años.
En Piura, se realizó el tercer procedimiento regional a un feto con derrame pleural bilateral, una condición que comprometía el desarrollo pulmonar. Mediante una derivación toracoamniótica y una toracocentesis fetal, se liberó la presión sobre los pulmones del bebé, permitiendo que naciera y evolucionara favorablemente. Estos casos son ejemplos concretos de cómo la cirugía fetal puede salvar vidas y mejorar la calidad de vida de los niños desde antes de su nacimiento.
Un aspecto crucial de este proceso es el seguimiento postquirúrgico, que se realiza en los hospitales de referencia de cada región, sin necesidad de trasladar a las madres o recién nacidos a Lima. Esto no solo reduce costos y riesgos, sino que también fortalece la capacidad de los hospitales regionales para brindar atención especializada y continua a sus pacientes.
La Fundación Materno – Fetal Nicolás Gil, dirigida por el Dr. Gil desde 2019, juega un papel fundamental en la accesibilidad a estos tratamientos. La fundación brinda atención gratuita a gestantes en riesgo afiliadas al Sistema Integral de Salud (SIS), eliminando barreras económicas que podrían impedir el acceso a la cirugía fetal. “No cobramos honorarios y todo el equipo médico realiza estos procedimientos de forma totalmente gratuita”, enfatizó el Dr. Gil, reafirmando su compromiso con la salud materno-fetal de las poblaciones más vulnerables.
El Dr. Gil destaca que los principales avances en esta disciplina se centran en la formación médica y la tecnología. El Instituto Peruano de Medicina y Cirugía Fetal capacita cada año a cerca de 50 ginecólogos especialistas en medicina fetal en todo el país, asegurando un flujo constante de profesionales altamente calificados. Además, la incorporación de inteligencia artificial en los ecógrafos modernos permite diagnósticos más precisos y tempranos, incrementando las posibilidades de tratamiento oportuno y salvando más vidas antes del nacimiento. La inteligencia artificial analiza imágenes ecográficas con una precisión sin precedentes, detectando anomalías sutiles que podrían pasar desapercibidas para el ojo humano.
La expansión de la cirugía fetal en el Perú no solo representa un avance médico significativo, sino también un acto de justicia social. Al descentralizar la atención especializada y brindar acceso gratuito a las gestantes en riesgo, se está reduciendo la brecha en el acceso a la salud y garantizando que todas las madres tengan la oportunidad de dar a luz a bebés sanos y con un futuro prometedor. El futuro de la medicina fetal en el Perú se vislumbra brillante, con la promesa de salvar aún más vidas y mejorar la calidad de vida de las familias peruanas. La inversión continua en formación médica, tecnología de punta y compromiso social serán clave para consolidar a Perú como un líder en esta especialidad a nivel latinoamericano y mundial.


