ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 28 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Alerta sanitaria en el Biobío: Casos de hepatitis A aumentaron un 907% en 2025

En 2025, la región del Biobío registró un alza considerable de hepatitis A, impulsada por factores de higiene y acceso al agua potable. El episodio recordó que esta enfermedad, prevenible y tratabl…

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Alerta sanitaria en el Biobío: Casos de hepatitis A aumentaron un 907% en 2025
Puntos clave

La región del Biobío enfrenta una crisis sanitaria tras un alarmante aumento del 907 por ciento en los contagios de hepatitis A durante el inicio de 2025. El brote se vincula principalmente al consumo de mariscos crudos y deficiencias en la higiene básica, lo que resalta la urgencia de reforzar la educación sanitaria y el uso de las vacunas disponibles. Más allá de este episodio, los expertos advierten sobre la diversidad de la enfermedad, que incluye los virus B, C y E, así como la hepatitis tóxica provocada por la automedicación. Debido a que el daño hepático suele ser silencioso y puede derivar en cirrosis o cáncer, el diagnóstico precoz es fundamental para salvar vidas. Para prevenir estas patologías, se recomienda consumir agua potable, lavar rigurosamente los alimentos, evitar el uso compartido de objetos cortopunzantes y mantener los esquemas de vacunación al día. La regla de oro es evitar la automedicación y consultar siempre a un profesional de la salud.

La región del Biobío enfrentó un escenario sanitario crítico durante el año 2025, registrando un incremento alarmante en los contagios de hepatitis A. Según los datos reportados, durante los primeros meses de dicho año, el número de casos aumentó un 907% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta cifra contundente ha puesto nuevamente sobre la mesa la importancia de no bajar la guardia respecto a una enfermedad que, aunque es prevenible y tratable, sigue representando un riesgo real para la población.

El análisis de los brotes permitió identificar que la causa principal de este alza fue el consumo de mariscos crudos y una deficiencia en las prácticas de higiene básica, factores que son perfectamente evitables mediante la información y la prevención. En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, este episodio sirve como un recordatorio urgente de que la enfermedad persiste y que la educación sanitaria es la herramienta más efectiva para frenar su propagación.

Es fundamental comprender que la hepatitis no se manifiesta como una única patología. Existen cinco virus distintos —A, B, C, D y E— que, si bien comparten el hígado como órgano blanco, presentan formas de contagio y requieren respuestas médicas completamente diferentes.

Sobre la hepatitis A, Soledad Velásquez, química farmacéutica de Farmacias Ahumada, explica que es común recibir consultas sobre síntomas digestivos después de viajes o en temporadas de alto consumo de mariscos. La profesional advierte que muchas personas no logran asociar la ingesta de ciertos alimentos con el daño hepático que puede manifestarse días después. Este virus se transmite a través de agua o alimentos contaminados, siendo el responsable de la mayoría de los brotes colectivos. Cabe destacar que existe una vacuna disponible en el Programa Nacional de Inmunización (PNI) desde el año 2018 y que, en la mayoría de los casos, la recuperación se logra con hidratación y reposo, siempre que haya un diagnóstico oportuno.

Por otro lado, la hepatitis B presenta una dinámica distinta, transmitiéndose por vía sexual, sanguínea o de madre a hijo durante el parto. Para este virus también existe una vacuna altamente efectiva, integrada al PNI desde el año 2005. Velásquez señala que el entorno de la farmacia es un espacio clave para fomentar la prevención, utilizando consultas sobre anticonceptivos o profilaxis post-exposición como oportunidad para verificar si los pacientes tienen su esquema de vacunación al día.

La hepatitis C es quizás una de las variantes más preocupantes debido a su naturaleza silenciosa. Se transmite principalmente por contacto con sangre contaminada, ya sea mediante el uso compartido de jeringas, instrumentos no estériles en procedimientos estéticos y tatuajes, o transfusiones realizadas antes de 1996. Aunque no cuenta con una vacuna, posee tratamientos antivirales con tasas de curación que superan el 95%. El peligro radica en que puede permanecer asintomática durante décadas, y hasta un 30% de los pacientes crónicos sin tratamiento pueden desarrollar cáncer hepático o cirrosis. Según estudios de la revista Gastroenterología Latinoamericana, la prevalencia en Chile se estima entre 0,1% y 0,19%, existiendo un importante subdiagnóstico, especialmente en personas mayores de 45 años.

Respecto a la hepatitis E, esta se transmite por vía fecal-oral, similar a la hepatitis A, principalmente por agua contaminada y saneamiento deficiente. Aunque suele resolverse espontáneamente, puede ser grave en mujeres embarazadas, con una tasa de mortalidad que puede alcanzar el 20%. En Chile no hay una vacuna disponible, por lo que la prevención depende enteramente del acceso a agua segura y la higiene.

Además de las causas virales, existe la hepatitis medicamentosa o tóxica. Esta ocurre cuando el hígado se inflama por el uso inadecuado, prolongado o excesivo de fármacos y suplementos. El paracetamol en dosis altas es una de las causas globales más frecuentes, aunque también pueden influir algunos antiinflamatorios, antibióticos, hierbas medicinales y suplementos de venta libre. Velásquez advierte que la automedicación o la combinación de fármacos sin supervisión profesional puede generar un daño hepático silencioso pero real.

Para proteger la función hepática, los especialistas recomiendan hábitos consistentes: consumir agua potable, lavar correctamente los alimentos, evitar el alcohol y vacunarse contra la hepatitis A y B. En el caso de la hepatitis B y C, es crucial no compartir objetos cortopunzantes ni artículos de higiene personal, y exigir certificaciones sanitarias en centros de estética. Finalmente, la regla de oro para el uso de medicamentos es siempre consultar a un profesional antes de ingerirlos. Como concluye la farmacéutica, el hígado es un órgano silencioso que no duele hasta que el daño está avanzado, por lo que la prevención y el diagnóstico precoz son las mejores decisiones para proteger la salud.

Cobertura en Video