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EEUU Golpea al Director de la Modelo: ¿El Principio del Fin para Ortega?

EE.UU. anunció restricciones de visado contra el director de La Modelo, la mayor prisión de Nicaragua, por violar los derechos humanos.

EEUU Golpea al Director de la Modelo: ¿El Principio del Fin para Ortega?

Washington anunció este miércoles sanciones contra Roberto Clemente Guevara Gómez, director de la prisión Jorge Navarro “La Modelo” en Nicaragua, la mayor del país, acusándolo de graves violaciones a los derechos humanos. La medida, tomada por el Departamento de Estado, prohíbe la entrada a Estados Unidos a Guevara Gómez y potencialmente a sus familiares directos, en virtud de la Ley de Asignaciones para el Departamento de Estado, Operaciones Extranjeras y Programas Relacionados de 2024.

El Secretario de Estado, Marco Rubio, justificó la sanción como un paso para exigir responsabilidades por los abusos cometidos bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra presos políticos. “Hoy, el Departamento de Estado toma medidas para promover la rendición de cuentas por los abusos cometidos durante la dictadura de Murillo-Ortega contra presos políticos, al sancionar al director de la prisión de máxima seguridad La Modelo, Roberto Clemente Guevara Gómez”, declaró Rubio en un comunicado oficial. La acusación específica se centra en la participación de Guevara Gómez en una “grave violación de los derechos humanos de un preso político”, aunque no se detallaron los hechos concretos que motivaron la sanción.

Esta acción se inscribe en una estrategia más amplia de presión por parte de Washington sobre el gobierno nicaragüense, que ha sido objeto de críticas internacionales por su deterioro democrático, la represión de la oposición y las violaciones de los derechos humanos. Estados Unidos rechazó las elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega y Murillo fueron reelegidos en medio de una ola de arrestos de opositores políticos, siete de los cuales permanecían encarcelados durante el proceso electoral.

Las relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua han estado marcadas por la tensión desde entonces, con una escalada de sanciones y una creciente presión diplomática. La administración Biden ha insistido repetidamente en la necesidad de liberar a todos los presos políticos detenidos injustamente en Nicaragua, exigiendo una “liberación incondicional” en lugar de las excarcelaciones parciales que ha realizado el gobierno en los últimos meses.

A principios de enero, en el aniversario de los 19 años de Ortega en el poder, Nicaragua liberó a “decenas de personas” detenidas, incluyendo algunos presos políticos. Sin embargo, la embajada estadounidense en Managua señaló que aún quedaban “más de 60 personas” que permanecían “injustamente detenidas o desaparecidas” en el país. Esta discrepancia entre las acciones del gobierno nicaragüense y las demandas de Washington subraya la profunda desconfianza que existe entre ambas naciones.

La sanción contra Guevara Gómez es vista como una señal de que Estados Unidos no se conformará con gestos simbólicos y continuará presionando por un cambio real en Nicaragua. La elección de sancionar directamente al director de La Modelo, la prisión más notoria del país por sus condiciones inhumanas y denuncias de tortura, envía un mensaje claro de que Washington considera que los abusos cometidos en ese centro penitenciario son particularmente graves.

La Modelo ha sido durante mucho tiempo un símbolo de la represión política en Nicaragua. Bajo el gobierno de Ortega, la prisión ha sido utilizada para silenciar a la oposición, con informes consistentes de tratos crueles e inhumanos, negación de atención médica adecuada y aislamiento prolongado. La sanción contra Guevara Gómez busca responsabilizar a los individuos directamente involucrados en estas prácticas.

El gobierno de Ortega, liderado por el mandatario de 80 años junto a su esposa Rosario Murillo, ha consolidado su poder a través de reformas constitucionales y el uso de la fuerza, eliminando los contrapesos institucionales y diezmando a la oposición política mediante el despojo de nacionalidades, el encarcelamiento y el exilio. La situación de los derechos humanos en Nicaragua ha empeorado significativamente en los últimos años, con informes de organizaciones internacionales que documentan un aumento de la represión, la censura y la falta de garantías procesales.

La respuesta del gobierno nicaragüense a la sanción de Estados Unidos probablemente será de rechazo y condena, acusando a Washington de injerencia en sus asuntos internos y de aplicar una política de doble rasero. Ortega y Murillo han denunciado repetidamente las sanciones estadounidenses como un intento de desestabilizar su gobierno y de imponer una agenda política externa.

Sin embargo, la presión internacional, incluyendo las sanciones y la condena de organizaciones de derechos humanos, podría estar comenzando a afectar la capacidad del gobierno nicaragüense para mantener su control absoluto. La liberación de algunos presos políticos en enero, aunque limitada, podría ser una señal de que Ortega está dispuesto a hacer algunas concesiones para aliviar la presión externa.

La sanción contra Guevara Gómez es un recordatorio de que Estados Unidos sigue comprometido con la promoción de los derechos humanos y la democracia en Nicaragua. La administración Biden ha dejado claro que no normalizará las relaciones con el gobierno de Ortega hasta que se liberen a todos los presos políticos, se restauren las libertades civiles y se permitan elecciones libres y justas. El futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua dependerá en gran medida de la voluntad del gobierno de Ortega de abordar las preocupaciones de la comunidad internacional y de respetar los derechos humanos de su pueblo. La situación en Nicaragua sigue siendo volátil y la posibilidad de una mayor escalada de tensiones es real.

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