El aumento de las temperaturas y la radiación ultravioleta (UV) en Chile están disparando las alarmas sobre el cáncer de piel, una enfermedad que ya ha cobrado la vida de 2.972 personas en los últimos cinco años. Las proyecciones son aún más preocupantes, con un aumento del 12% en los nuevos casos para 2025, alcanzando cerca de 4.200 diagnósticos. En la próxima década, se estima que podrían llegar a 5.800 casos, con un trágico saldo de 913 fallecimientos. Actualmente, se estima que 1 de cada 10 chilenos desarrollará cáncer de piel a lo largo de su vida, una cifra que se agrava con la persistencia de las altas temperaturas y la mayor exposición solar.
La Fundación Arturo López Pérez (FALP) ha lanzado una campaña de concientización, “Protégete de lo que no ves”, instando a la población a extremar las medidas de prevención y a consultar a un especialista ante cualquier señal de alerta. El dermato-oncólogo de FALP, Dr. Jonathan Stevens, explica que el carcinoma basocelular, el tipo más común de cáncer de piel, está directamente relacionado con la exposición crónica y persistente al sol sin protección. “Esto genera un daño acumulativo en las células de la piel, que luego se manifiesta a través de lesiones cutáneas, como una herida, bulto o granito persistente, que son la primera evidencia de cáncer de piel. Generalmente, aparecen después de los 50 años, pero hoy lo estamos observando en personas cada vez más jóvenes”, advierte el especialista.
La radiación UV es responsable de aproximadamente el 90% de los casos de cáncer de piel, y su efecto es acumulativo a lo largo de la vida. En contextos de calor extremo, el daño a las células cutáneas se intensifica, aumentando el riesgo, especialmente en personas con piel clara, antecedentes familiares, múltiples lunares o que han sufrido quemaduras solares en la infancia.
Las regiones más afectadas durante 2024 fueron la Región Metropolitana (207 fallecidos), seguida por Valparaíso (64), Biobío (48), La Araucanía (42), O’Higgins (41), Maule (35) y Coquimbo (35), zonas que también registran altos índices de radiación UV, particularmente durante los meses de verano. Sin embargo, la Región de Valparaíso ha mostrado una ligera mejoría, con una disminución del 17,9% en el número de fallecidos, pasando de 78 en 2024 a 64 en 2025. De estos últimos, 31 fueron mujeres y 33 hombres, con la mayor proporción de muertes concentrada en personas de 70 a 89 años (26 casos).
Ante este panorama, los expertos enfatizan la importancia de la prevención. El Dr. Stevens recomienda evitar la exposición directa al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando la radiación es más alta. Además, es fundamental utilizar elementos de protección física, como sombreros de ala ancha, lentes de sol con protección UV y ropa protectora de manga larga. Para los veraneantes, el uso de quitasoles es imprescindible.
El protector solar, con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30, debe ser aplicado durante todo el año, y reaplicado cada dos o tres horas. Las personas con piel más clara o con antecedentes de cáncer de piel deben optar por un FPS de 50. El protector solar no solo reduce el riesgo de cáncer de piel, sino que también previene el envejecimiento prematuro, la pérdida de elasticidad, las arrugas y las manchas.
La detección temprana es crucial, ya que 9 de cada 10 personas diagnosticadas con cáncer de piel podrían sobrevivir si la enfermedad se identifica en sus etapas iniciales. Para ello, se recomienda revisar periódicamente la piel y estar atentos a la aparición de nuevas lesiones. La regla del ABCDE puede ser una herramienta útil para identificar lunares sospechosos:
* **A**simetría: Una mitad del lunar no coincide con la otra.
* **B**ordes irregulares: Los bordes son borrosos, dentados o mal definidos.
* **C**olor no uniforme: El lunar presenta diferentes colores, como negro, marrón, rojo o azul.
* **D**iámetro mayor a 6 mm: El lunar es más grande que el tamaño de un borrador de lápiz.
* **E**volución o cambios visibles: El lunar cambia de tamaño, forma, color o textura.
Cualquier lesión cutánea que sangre, crezca o no cicatrice debe ser evaluada por un dermatólogo.
La legislación chilena también establece la obligación de los empleadores de proporcionar gratuitamente protección solar a los trabajadores expuestos al sol, incluyendo protector solar SPF 50+, gorros tipo legionario, gafas con filtro UV y ropa adecuada.
En paralelo a las campañas de concientización, la estatal ha invertido más de $470 millones en acciones concretas para abordar el impacto de sus operaciones, apoyar el desarrollo local y promover un relacionamiento territorial transparente y cercano. Si bien esta información no está directamente relacionada con el cáncer de piel, demuestra un compromiso con el bienestar de la comunidad y la sostenibilidad.
La FALP ha puesto a disposición de la población más información sobre factores de riesgo, síntomas, cómo realizar el autoexamen de piel y tratamientos de esta enfermedad en su sitio web: [https://www.falp.org/landing/cancer-de-piel/](https://www.falp.org/landing/cancer-de-piel/). La prevención es la clave para combatir esta enfermedad silenciosa y proteger la salud de los chilenos.


