El Perú se encuentra en una encrucijada política a pocos meses de un nuevo proceso electoral, con la sombra de una posible censura al presidente José Jerí, la creciente presión comercial de China y Estados Unidos, y un debate reavivado sobre la calidad de su democracia. En este contexto de incertidumbre, las advertencias sobre un “pacto parlamentario autoritario” y sus posibles consecuencias para la institucionalidad electoral cobran una relevancia alarmante.
Jorge Nieto, candidato presidencial, advierte sobre la fragilidad de las instituciones peruanas y la necesidad de una estrategia nacional sólida para enfrentar los desafíos geopolíticos y económicos que se avecinan. En una extensa entrevista, Nieto expuso su visión de país, sus propuestas para impulsar la economía del conocimiento y su preocupación por la creciente influencia de potencias extranjeras en el Perú.
Nieto reconoce que, si bien los intentos de controlar directamente los organismos electorales han fracasado, el Congreso actual ha logrado cooptar otras instituciones clave como la Fiscalía y el Tribunal Constitucional, creando un sistema de “juego en pared” que compromete la independencia y la imparcialidad del poder judicial. “No han tenido éxito en el afán de controlar el árbitro, la pelota, los jugadores, los equipos, la cancha y el VAR”, afirma Nieto, aunque reconoce que el proceso electoral sigue siendo inequitativo debido a la disparidad de recursos entre los partidos políticos establecidos y los nuevos contendientes.
El candidato enfatiza la necesidad de nivelar el campo de juego y garantizar que todos los partidos tengan acceso equitativo a los medios de comunicación y a los recursos necesarios para llevar a cabo sus campañas. Sin embargo, subraya que la principal amenaza para la democracia no reside en la manipulación institucional, sino en la falta de una visión estratégica clara y en la incapacidad del Estado para responder a los desafíos del siglo XXI.
Nieto presenta un modelo de país próspero basado en la inserción del Perú en la economía del conocimiento, pero reconoce que la alta tasa de informalidad y la predominancia de micro y pequeñas empresas representan un obstáculo importante para lograr este objetivo. Para abordar este problema, propone una alianza entre el Estado, la ciencia y la innovación, con el objetivo de impulsar la productividad y la competitividad de las empresas peruanas.
“La pobreza y la tecnología, hoy divorciadas, deben asociarse”, afirma Nieto, citando el ejemplo de agricultores de café y cacao que están utilizando nuevas tecnologías para mejorar la calidad de sus productos y reducir el uso de agua. El candidato destaca el potencial de la Amazonía como fuente de biodiversidad y de principios activos para la industria farmacéutica, cosmética y de defensa, y propone un Plan Amazonía para gestionar de manera sostenible este valioso recurso natural.
En cuanto a la geopolítica, Nieto advierte sobre la creciente presencia de Asia, especialmente de China, y la necesidad de que el Perú defina una política pragmática basada en sus propios intereses y valores. Critica la tendencia del gobierno actual a alinearse con las políticas de Estados Unidos, y enfatiza la importancia de mantener relaciones equilibradas con todas las potencias mundiales.
“No debemos definir nuestra visión estratégica en función de otro país, ni de Estados Unidos ni de China”, afirma Nieto. “Necesitamos una política pragmática, basada en valores, con una mirada amplia de la política internacional”. El candidato propone fortalecer las alianzas con los países de América del Sur, especialmente con Brasil, y desarrollar una visión bioceánica que una el Atlántico y el Pacífico a través del territorio peruano.
Nieto también se refiere a la creciente delincuencia vinculada a nuevas rutas de economías ilegales hacia Oceanía, y propone una estrategia integral para combatir este flagelo. Destaca la necesidad de fortalecer la Policía Nacional, mejorar la coordinación entre las instituciones encargadas de la seguridad y combatir la corrupción en todos los niveles del Estado.
“Ya lo hicimos, ya tenemos la fórmula”, afirma Nieto, recordando cómo se logró reducir la delincuencia en la década de 1980 mediante la creación de unidades especializadas en la lucha contra los asaltos bancarios y los secuestros. Sin embargo, reconoce que la crisis de la Policía Nacional es profunda y requiere una reorganización integral.
Finalmente, Nieto critica la gestión del actual presidente José Jerí, a quien acusa de estar más preocupado por sus propios intereses que por el bienestar del país. Considera que el Congreso debería evaluar la posibilidad de vacar al presidente, pero advierte que la estabilidad política no depende de una sola persona.
“El interés de esos partidos no es la estabilidad política, como dicen”, afirma Nieto. “La estabilidad no depende del señor Jerí. La economía peruana ha mostrado capacidad de mantenerse pese a la crisis política”. El candidato concluye que el Perú necesita un gobierno con mayoría en el Congreso para poder implementar las reformas necesarias y cambiar el rumbo del país.
Nieto se presenta como un líder político con experiencia y capacidad para enfrentar los desafíos que enfrenta el Perú. Su trayectoria como ministro de Defensa y su conocimiento profundo de la realidad nacional lo convierten en un candidato con credibilidad y visión de futuro. Su llamado a la unidad nacional y a la búsqueda de un proyecto común para el país resuena en un momento de profunda polarización y desconfianza en las instituciones. La pregunta que queda en el aire es si los peruanos estarán dispuestos a escuchar su mensaje y a darle la oportunidad de liderar el país hacia un futuro más próspero y democrático.

