El mercado automotor argentino experimentó un inicio de año con resultados mixtos, marcando un punto de inflexión en la dinámica que había prevalecido durante el último año y medio. Si bien enero sumó 65.000 patentamientos, superando las expectativas más pesimistas pero quedando por debajo de los 70.000 previstos, el mes se posicionó como el segundo con mayor volumen de ventas en los últimos siete años. Sin embargo, febrero presenta una desaceleración preocupante, con una caída estimada entre el 20% y el 25% en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que genera incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar la meta de 700.000 vehículos patentados al cierre de 2026.
El cambio más significativo observado en enero radica en la alteración del mix de origen de los vehículos. Durante los últimos dieciocho meses, se había registrado una tendencia constante a la disminución de la producción nacional y un aumento proporcional de las importaciones desde Brasil, complementado con un leve incremento de modelos provenientes de otros mercados. No obstante, en enero, los vehículos de origen argentino representaron el 35% del mercado, mientras que los brasileños cayeron al 43%. En contraste, los vehículos de otros orígenes experimentaron un salto considerable, pasando del 12% al 22%, un fenómeno no visto en décadas.
Esta variación se explica, en gran medida, por la llegada masiva de vehículos chinos en diciembre y enero, impulsada por la necesidad de cumplir con las exigencias del cupo 2025, que establecía un plazo hasta el 31 de enero para la nacionalización de unidades. Si bien el impacto de este cupo se atenuará en febrero, aún será significativo, pero se espera que a partir de marzo el mercado retorne a la “normalidad”, con una participación cercana al 50% para los vehículos brasileños, un 35% para los argentinos y un 15% para los demás orígenes.
El cupo 2026, que contempla 50.000 unidades, se distribuirá principalmente entre mayo y julio, representando entre el 8% y el 10% del mercado anual. Sin embargo, la irrupción de dos modelos específicos, provenientes de China y México, que no se incluyen en el cupo, sugiere una estrategia de posicionamiento a largo plazo por parte de sus fabricantes.
Estos vehículos, que no son eléctricos, han logrado captar la atención del mercado y están ganando terreno de manera constante. Entre los cinco autos más vendidos de este grupo, suman el 8,2% del total de patentamientos en enero. El modelo chino que ha destacado especialmente es un C-SUV que, si bien cuenta con una versión híbrida incluida en el cupo, ha ganado popularidad gracias a sus versiones con motor de combustión interna. Este vehículo se convirtió en el Ford más vendido en enero, superando incluso a la pick-up Ranger, y alcanzó una participación del mercado del 4,5%, superando el 3,6% registrado en todo 2025, cuando vendió 14.000 unidades.
Otro C-SUV chino que ha llamado la atención es un modelo híbrido enchufable (PHEV) que llegó al mercado en el segundo semestre de 2025. En enero, este vehículo representó el 0,8% del mercado total. La marca responsable de su importación desembarcó en Zárate con 5.800 unidades provenientes de su propio buque, demostrando su compromiso con el mercado argentino.
Además de los modelos chinos, la pick-up compacta Ford Maverick, importada de México con arancel 0% gracias al acuerdo comercial entre ambos países, también ha experimentado un crecimiento significativo, pasando de 229 a 521 unidades en la comparación interanual de enero. En el primer mes del año, la Maverick alcanzó el 0,8% del mercado argentino.
Otro C-SUV chino, con versiones de combustión interna y híbridas, también ha ganado terreno, alcanzando el 0,6% del mercado en enero, después de vender 1.245 unidades en 2025.
La irrupción de estos modelos de otros orígenes, especialmente los chinos, ha desafiado el dominio tradicional de Brasil y Argentina en el mercado automotor local. Si bien el cupo 2026 volverá a influir en la composición del mercado, la estrategia de algunos fabricantes de establecer una presencia permanente con modelos fuera del cupo sugiere que la competencia se intensificará en los próximos meses. La capacidad de adaptación de las marcas locales y brasileñas será clave para mantener su participación en un mercado cada vez más diverso y competitivo. La evolución de las ventas en los próximos meses será crucial para determinar si la tendencia observada en enero es una anomalía pasajera o el inicio de un cambio estructural en el mercado automotor argentino.


