La Habana, 5 de febrero de 2026 Un apagón de gran magnitud ha sumido a las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo en la oscuridad total esta noche, según informó la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) a través de sus canales digitales. La causa principal de esta emergencia energética radica en la salida de servicio de dos unidades cruciales de las centrales termoeléctricas (CTE) más importantes de la región oriental: la Unidad 1 de la CTE Lidio Ramón Pérez Felton y la Unidad 5 de la CTE Antonio Maceo Renté .
La UNE confirmó la situación a las 21:30 horas (hora local) a través de su cuenta oficial en la red social X (anteriormente Twitter), generando una rápida ola de preocupación y comentarios entre la población cubana, ya acostumbrada a enfrentar interrupciones en el suministro eléctrico, pero no de esta envergadura en un área geográfica tan extensa.
La salida de estas dos unidades generadoras representa una pérdida significativa de capacidad instalada para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). La CTE Felton, ubicada en Holguín, es una de las centrales más grandes del país, y su Unidad 1 contribuye de manera importante al suministro eléctrico de la región oriental. De igual forma, la Unidad 5 de la CTE Renté, en Santiago de Cuba, es un componente esencial para garantizar la estabilidad del sistema en esa provincia y sus alrededores.
Hasta el momento, la UNE no ha ofrecido un plazo estimado para la reincorporación de estas unidades a la red. En su comunicado, la entidad se limitó a informar que se están realizando las investigaciones pertinentes para determinar las causas exactas de las fallas y evaluar los daños. Sin embargo, fuentes internas de la UNE, que prefirieron mantener el anonimato, revelaron que las averías podrían estar relacionadas con problemas técnicos complejos, posiblemente derivados del envejecimiento de las instalaciones y la falta de mantenimiento adecuado debido a las limitaciones económicas que enfrenta el país.
Este apagón masivo se produce en un momento particularmente delicado para Cuba, que ya ha estado lidiando con un déficit energético crónico durante los últimos meses. Las constantes interrupciones en el suministro eléctrico han afectado a todos los sectores de la economía, desde la industria y el turismo hasta la agricultura y los servicios básicos. La población también se ha visto gravemente perjudicada, enfrentando dificultades para realizar sus actividades cotidianas, como cocinar, estudiar, trabajar y acceder a servicios esenciales como el agua potable y la atención médica.
La situación energética de Cuba se ha deteriorado aún más en los últimos años debido a una combinación de factores, incluyendo la obsolescencia de las centrales termoeléctricas, la falta de inversión en infraestructura, la escasez de combustibles y las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. El gobierno cubano ha implementado diversas medidas para tratar de paliar la crisis energética, como la promoción de fuentes de energía renovable, la implementación de programas de ahorro energético y la búsqueda de acuerdos de cooperación con otros países. Sin embargo, hasta el momento, estas medidas no han sido suficientes para resolver el problema de manera definitiva.
El apagón de esta noche ha generado una gran frustración entre la población, que ha expresado su descontento a través de las redes sociales y en las calles. Muchos ciudadanos han denunciado la falta de información clara y oportuna por parte de las autoridades, así como la lentitud en la respuesta a la emergencia. Algunos expertos han advertido que la crisis energética podría desencadenar protestas sociales y desestabilizar aún más la situación política y económica del país.
El gobierno cubano ha movilizado a equipos de técnicos y especialistas para trabajar en la reparación de las unidades averiadas y restablecer el suministro eléctrico lo antes posible. También se han activado los planes de contingencia para garantizar el suministro de energía a los servicios básicos, como hospitales, centros de atención médica y sistemas de bombeo de agua. Sin embargo, la magnitud del apagón y la complejidad de las fallas sugieren que la recuperación del servicio eléctrico podría tomar varias horas, o incluso días.
La UNE ha instado a la población a mantener la calma y a utilizar la energía eléctrica de manera responsable una vez que se restablezca el suministro. También ha pedido a los ciudadanos que denuncien cualquier anomalía o desperdicio de energía que detecten.
Este apagón masivo es un duro golpe para Cuba, que ya se encuentra en una situación económica y social precaria. La falta de electricidad agrava aún más las dificultades que enfrenta la población y pone en riesgo la estabilidad del país. La resolución de la crisis energética es un desafío urgente para el gobierno cubano, que debe tomar medidas drásticas para modernizar el sistema eléctrico, diversificar las fuentes de energía y garantizar un suministro confiable y sostenible para todos los cubanos. La situación actual exige una respuesta integral y coordinada que involucre a todos los sectores de la sociedad.











