El fin de la escala laboral 6x1 en Brasil podría tener consecuencias devastadoras para la economía nacional, con la potencial eliminación de más de 600 mil empleos formales y una caída en la productividad, según un estudio reciente del Centro de Lideranza Pública (CLP). La discusión actual sobre la modificación de esta jornada laboral, que ha sido una práctica común en diversos sectores, ha generado preocupación entre empresarios y economistas, quienes advierten sobre los riesgos de una reducción en la competitividad y el crecimiento económico.
El estudio, liderado por el economista Daniel Duque, revela que los sectores más afectados serían la construcción, el comercio y la agropecuaria. Estos segmentos experimentarían una disminución de 1,6% en la cantidad de empleos formales si se aprueba la reducción de la jornada laboral en el Congreso Nacional. Además, se proyecta una caída de 0,7% en la productividad por trabajador y una reducción general de 1,1% en el número de empleos formales, lo que equivale a la pérdida de 638.742 puestos de trabajo con contrato.
La principal preocupación radica en que, si el fin de la jornada 6x1 se implementa como una reducción del límite semanal sin una disminución proporcional del salario mensual, el costo laboral por hora aumentaría significativamente. Duque explica que, si bien algunas empresas podrían absorber este aumento a través de la reorganización interna, la reducción de desperdicios y la adopción de nuevas tecnologías, otras se verían obligadas a comprimir sus márgenes de ganancia, aumentar los precios o reducir su escala de producción.
El impacto económico de esta reducción de horas trabajadas y la consiguiente eliminación de empleos podría traducirse en una caída de hasta el 2% en la producción del sector formal, lo que a su vez afectaría negativamente al Producto Interno Bruto (PIB) en un 0,7%. Esta situación podría agravar la ya existente brecha de productividad entre Brasil y otros países emergentes.
Según los datos analizados en el estudio, el crecimiento promedio de la productividad del trabajador brasileño entre 2016 y 2025 ha sido de apenas 0,5% anual, muy por debajo del promedio de 1,5% de los países emergentes. Una eventual reducción en la productividad podría ampliar aún más esta diferencia, dificultando la capacidad de Brasil para competir en el mercado global.
Para llegar a estas conclusiones, Duque se basó en un estudio internacional que evaluó los efectos de la modificación de la jornada laboral en Portugal. En el país europeo, una reforma legislativa redujo la jornada laboral de 44 horas semanales a 40 horas. Los resultados fueron un aumento del 9,2% en el salario por hora, pero también una disminución del 1,7% en el empleo, una caída del 3,2% en las ventas y una reducción del 10,9% en las horas totales trabajadas.
Estos datos sugieren que la reducción de la jornada laboral, si bien puede tener efectos positivos en el bienestar de los trabajadores, también puede generar consecuencias negativas para la economía en términos de empleo, productividad y competitividad.
La discusión sobre el fin de la jornada 6x1 se enmarca en un debate más amplio sobre la necesidad de modernizar las leyes laborales en Brasil y adaptarlas a las nuevas realidades del mercado de trabajo. Sin embargo, los expertos advierten que cualquier cambio en la legislación laboral debe ser cuidadosamente analizado para evitar efectos no deseados en la economía y el empleo.
El estudio del CLP destaca la importancia de considerar los posibles impactos negativos de la reducción de la jornada laboral en los diferentes sectores de la economía y de buscar alternativas que permitan conciliar los intereses de los trabajadores y los empleadores. Una posible solución podría ser la implementación de políticas públicas que fomenten la inversión en capacitación y tecnología, con el objetivo de aumentar la productividad y compensar el posible aumento de los costos laborales.
Además, es fundamental que el gobierno y el sector privado trabajen juntos para crear un entorno favorable a la inversión y al crecimiento económico, lo que a su vez podría generar nuevos empleos y mejorar las condiciones laborales de los trabajadores.
La situación actual exige un debate profundo y responsable sobre el futuro del trabajo en Brasil, teniendo en cuenta los desafíos y las oportunidades que presenta la nueva economía global. La toma de decisiones informadas y basadas en evidencia es crucial para garantizar un desarrollo sostenible y equitativo para todos los brasileños.
El estudio del CLP sirve como una advertencia sobre los riesgos potenciales de una reducción apresurada de la jornada laboral y subraya la necesidad de adoptar un enfoque pragmático y equilibrado que tenga en cuenta los intereses de todos los actores involucrados. La preservación del empleo y el crecimiento económico deben ser prioridades fundamentales en cualquier reforma laboral que se implemente en Brasil.
La Folha de S.Paulo continuará siguiendo de cerca este importante debate y brindando a sus lectores información actualizada y análisis rigurosos sobre los posibles impactos de la modificación de la jornada laboral en la economía brasileña.











