La construcción de la crucial Ruta 5 entre Talca y Chillán, un proyecto vital para la conectividad del centro-sur de Chile, se encuentra en una profunda crisis debido a la controversia generada por la empresa china CRCC (China Railway Construction Corporation Limited). La compañía, adjudicataria de la concesión por más de US$800 millones en marzo de 2021, ha retrasado significativamente el inicio de las obras, originalmente programado para enero de 2025, y ahora se estima que no comenzarán hasta marzo de 2027. Esta demora ha desatado una ola de críticas por parte de parlamentarios de la zona, quienes acusan a la constructora de priorizar sus intereses económicos por encima del desarrollo regional y exigen al gobierno del presidente Gabriel Boric tomar medidas contundentes para hacer respetar el contrato.
El proyecto, que abarca una extensión aproximada de 195 kilómetros, contempla mejoras viales significativas, incluyendo la construcción de puentes, viaductos, pasos ferroviarios, retornos, pasarelas, una vía alternativa a Talca y una autopista de doble calzada. Sin embargo, la ejecución de estas obras se ha visto obstaculizada por una serie de discrepancias entre CRCC y el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
La empresa china argumenta que la demora en el inicio de los trabajos se debe a retrasos en la revisión de la ingeniería y a solicitudes de modificación de obras por parte del MOP. Según CRCC, estas indefiniciones han hecho que el proyecto sea “imposible de financiar” y justifican la postergación del inicio de la construcción. Además, la compañía reclama una compensación por sobrecostos de construcción que asciende a US$142 millones, alegando que las modificaciones introducidas por la Inspección Fiscal del MOP durante el proceso de revisión del proyecto han impactado directamente en el contrato original.
Estas modificaciones, según CRCC, estarían asociadas a restricciones técnicas y demandas ciudadanas o territoriales que no fueron contempladas inicialmente en los proyectos referenciales. La empresa también solicita que se reconozca y se le compense por el costo financiero derivado del mayor período en que deberá financiar el IVA de construcción de la concesión debido a las obras originales.
La situación se ha complicado aún más debido a las numerosas multas impuestas por el MOP a CRCC durante el año pasado. A principios de 2025, el ministerio sancionó a la empresa por cerca de US$450 mil (UTM 5.575) debido a incumplimientos de plazos, retrasos administrativos y bajos niveles de mantención. Además, se ejecutaron boletas de garantía de construcción y explotación por UF 800 mil, luego de que la concesionaria no pagara UF 1,7 millones por concepto de infraestructura existente. En total, CRCC recibió cerca de 1.400 multas del MOP solo durante el año pasado.
La controversia ha generado fuertes reacciones en el Congreso. El diputado independiente por la región del Maule, Jaime Naranjo, ha criticado duramente a CRCC, acusándola de estar más interesada en obtener ganancias que en mejorar la infraestructura vial de la región. Naranjo señaló que la empresa se apresuró a implementar el cobro de los peajes tras adjudicarse la concesión, pero no ha realizado inversiones significativas en la mejora de la carretera. “Fueron rapidísimos para cobrar la plata. Sin embargo, los daños que tiene la carretera, que son evidentes cuando usted transita por ella, aún están a la vista. Es decir, cero inversión hasta el momento”, afirmó el parlamentario.
El diputado UDI Felipe Donoso, también representante de la región del Maule, ha instado al gobierno del presidente Boric a tomar medidas para hacer respetar la ley y, en caso de ser necesario, a realizar gestiones diplomáticas con China. “El Gobierno del presidente (Gabriel) Boric, el Departamento de Concesiones, tienen que hacer todas las gestiones posibles para hacer respetar la ley, incluso también las gestiones diplomáticas ante un Estado que ellos muestran especial simpatía”, resaltó Donoso.
Otros parlamentarios de la zona también han expresado su rechazo a la forma en que se está ejecutando el proyecto. El diputado independiente Francisco Pulgar ha denunciado que la empresa “se pasa por encima de las comunidades” y no considera sus necesidades.
La demora en la construcción de la Ruta 5 Talca-Chillán representa un duro golpe para el desarrollo económico y social de la región del Maule y la región de Ñuble. La mejora de esta vía es fundamental para facilitar el transporte de personas y mercancías, impulsar el turismo y generar empleo. La incertidumbre generada por la controversia con CRCC ha generado preocupación entre los habitantes de la zona y ha puesto en riesgo la viabilidad del proyecto.
Hasta el momento, el Ministerio de Obras Públicas no ha emitido una declaración oficial sobre la situación. Sin embargo, se espera que en los próximos días el gobierno dé a conocer sus planes para resolver la crisis y garantizar la ejecución de la obra. La presión de los parlamentarios y la opinión pública obligan al gobierno a tomar medidas urgentes para evitar que el proyecto se estanque indefinidamente y para proteger los intereses de la región y del país.
La situación de la Ruta 5 Talca-Chillán pone de manifiesto los desafíos que implica la participación de empresas extranjeras en proyectos de infraestructura de gran envergadura en Chile. Es fundamental que el gobierno establezca mecanismos de control y fiscalización más rigurosos para garantizar que las empresas extranjeras cumplan con sus compromisos contractuales y respeten las leyes chilenas. Además, es necesario fortalecer la capacidad de negociación del Estado para evitar que las empresas extranjeras impongan condiciones desfavorables a Chile.
El caso de CRCC también plantea interrogantes sobre la política exterior de Chile y su relación con China. Si bien China es un importante socio comercial de Chile, es fundamental que el gobierno chileno defienda sus intereses nacionales y no ceda ante presiones externas. La construcción de la Ruta 5 Talca-Chillán es un proyecto estratégico para Chile y no puede ser utilizado como moneda de cambio en las relaciones diplomáticas con China.


