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Lima, 31 de enero de 2026 – En un giro inesperado en el escándalo ‘Chifagate’, el presidente José Jerí ha autorizado a la Fiscalía de la Nación a levantar el secreto de sus comunicaciones, una medida que podría acelerar las investigaciones sobre sus reuniones irregulares con el empresario chino Zhihua Yang. La noticia, confirmada por el fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez, y analizada por el constitucionalista Erick Urbina, marca un punto de inflexión en el caso que ha sacudido la política peruana.
El fiscal Gálvez, tras tomar la declaración del presidente Jerí en Palacio de Gobierno el pasado viernes 30 de enero, informó en conferencia de prensa que el mandatario respondió a cerca de 30 preguntas y, de manera voluntaria, ofreció su consentimiento para el levantamiento del secreto de sus comunicaciones. “Ha respondido todas las preguntas que se le ha hecho, tanto la Fiscalía como la Procuraduría y ha prestado su consentimiento para que se le levante el secreto de sus comunicaciones y va a presentar el escrito correspondiente autorizándonos y ya consta en su declaración”, declaró Gálvez.
Esta decisión, aunque sorprendente para algunos, ha sido interpretada por el constitucionalista Erick Urbina como una estrategia legalmente viable y que, de hecho, facilita el trabajo de la Fiscalía. “Respecto a otro tipo de intervenciones que se pueden realizar durante la investigación, el Tribunal ha dejado claro que es posible pedir el levantamiento de comunicaciones más aún si es que el presidente lo ha ofrecido porque él ha dispuesto que se realice esto”, explicó Urbina en diálogo con Exitosa.
Sin embargo, Urbina enfatizó que, a pesar de la autorización para revisar sus comunicaciones, existen límites legales a las medidas que se le pueden imponer al presidente Jerí. “No puede impedirse la salida del territorio nacional, no se le puede pedir tampoco un régimen de firma, por ejemplo, mensual o semanal. En ello hay una protección especial dada su investidura”, precisó el constitucionalista.
La Fiscalía, por su parte, ha aclarado que la investigación se centrará en los altos funcionarios involucrados en el caso, descartando por el momento la inclusión del empresario chino Zhihua Yang como investigado. “La Fiscalía de la Nación solo se investigan a aforados, es decir a altos funcionarios, por lo que se descarta que se incluya como investigado al empresario chino Zhihua Yang. Sin embargo, la Fiscalía Provincial investigará a todos los ciudadanos que hayan participado en los hechos investigados”, detalló Gálvez.
La declaración del presidente Jerí se produjo después de semanas de especulaciones y denuncias sobre sus encuentros extraoficiales con Yang, que habrían estado relacionados con posibles negociaciones irregulares y tráfico de influencias. Las evidencias audiovisuales que podrían corroborar estas acusaciones están siendo buscadas por la Fiscalía, aunque Jerí no estaría obligado a entregarlas.
El caso ‘Chifagate’ ha generado una profunda crisis política en el país, con llamados a la renuncia del presidente Jerí y demandas de transparencia por parte de la oposición y la sociedad civil. La autorización para levantar el secreto de sus comunicaciones podría ser un intento del mandatario por demostrar su inocencia y calmar las tensiones políticas.
No obstante, la investigación aún está en curso y la Fiscalía tiene la tarea de determinar si Jerí incurrió en algún delito durante sus reuniones con Yang. La colaboración del presidente, al permitir el acceso a sus comunicaciones, podría ser un factor clave para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia.
El constitucionalista Urbina también señaló que, a pesar de las limitaciones impuestas por la investidura presidencial, la Fiscalía tiene un amplio margen de maniobra para imponer restricciones a Jerí durante la investigación. “Hay otro amplio margen de restricciones que se le pueden imponer, en el marco de las investigaciones por el caso ‘Chifagate’ seguido en su contra”, afirmó.
La decisión de Jerí de autorizar el levantamiento del secreto de sus comunicaciones ha sido recibida con cautela por los analistas políticos, quienes advierten que podría ser una estrategia para controlar los daños y evitar un proceso de destitución. Sin embargo, también reconocen que esta medida podría acelerar la investigación y revelar información crucial sobre el caso.
El futuro político de Jerí pende de un hilo, y el resultado de la investigación ‘Chifagate’ podría determinar si permanece en el poder o se ve obligado a renunciar. La transparencia y la colaboración con la Fiscalía serán fundamentales para superar esta crisis y restaurar la confianza de la ciudadanía en las instituciones del Estado.
La Fiscalía Provincial, mientras tanto, continuará investigando a todos los ciudadanos que hayan participado en los hechos investigados, con el objetivo de identificar a los posibles cómplices de Jerí y Yang. La investigación se extenderá a todas las áreas relacionadas con las reuniones irregulares, incluyendo las posibles transferencias de dinero y los favores políticos que pudieron haberse concedido.
El caso ‘Chifagate’ ha puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y transparencia en la administración pública, y de garantizar la rendición de cuentas de los funcionarios públicos. La sociedad civil ha exigido una reforma integral del sistema político para prevenir la corrupción y promover la buena gobernanza.
La autorización del presidente Jerí para levantar el secreto de sus comunicaciones es un paso importante en la investigación del caso ‘Chifagate’, pero no es el final del camino. La Fiscalía tiene la responsabilidad de llevar a cabo una investigación exhaustiva y transparente, y de presentar ante la justicia a todos los responsables de los hechos ilícitos. El futuro del país depende de ello.


