ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 29 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Trump Declara la Guerra Comercial: ¿Reino Unido y Canadá en la Mira de China?

Downing Street aseguró que la Casa Blanca estaba al tanto del viaje de Starmer y de sus objetivos en Shanghái y recordó que el propio Trump tiene previsto visitar China en abril.

Trump Declara la Guerra Comercial: ¿Reino Unido y Canadá en la Mira de China?

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una dura advertencia contra el Reino Unido y Canadá por sus recientes esfuerzos para fortalecer las relaciones comerciales con China, calificando la situación como “muy peligrosa”. Sus declaraciones se producen en un momento de creciente tensión geopolítica y mientras varios líderes occidentales buscan diversificar sus alianzas económicas más allá de Estados Unidos. La visita del Primer Ministro británico, Keir Starmer, a China, la primera de un Primer Ministro británico desde 2018, ha sido el catalizador inmediato de la reacción de Trump, quien ha amenazado con imponer aranceles punitivos a las importaciones canadienses si continúan profundizando sus lazos económicos con Pekín.

Trump realizó estas declaraciones a los periodistas durante el estreno de un documental sobre su esposa, Melania Trump, desviando la atención hacia un tema de política exterior de gran importancia. Al ser cuestionado sobre la creciente cooperación comercial entre el Reino Unido y China, Trump no dudó en expresar su desaprobación, utilizando un lenguaje contundente que sugiere una posible escalada de tensiones comerciales. “Es muy peligroso que lo hagan”, afirmó Trump, sin ofrecer detalles específicos sobre las razones de su preocupación.

La visita de Starmer a China se enmarca en una tendencia más amplia de líderes occidentales que buscan restablecer el diálogo y la cooperación con Pekín. Después de años de tensiones y desconfianza, muchos países ven a China como un socio económico crucial y una alternativa a un Estados Unidos percibido como cada vez más impredecible bajo la administración Trump. La delegación de Starmer, compuesta por más de 50 líderes empresariales, busca impulsar las oportunidades de negocio para las empresas británicas en la segunda economía más grande del mundo.

Downing Street respondió rápidamente a las críticas de Trump, señalando que la Casa Blanca había sido informada con antelación sobre el viaje de Starmer y sus objetivos. Además, recordaron que el propio Trump tiene previsto visitar China en abril, lo que plantea interrogantes sobre la coherencia de su postura. “La Casa Blanca estaba al tanto del viaje del Primer Ministro y sus objetivos”, declaró un portavoz de Downing Street. “Es importante recordar que el expresidente Trump también tiene planes de visitar China en los próximos meses”.

La visita de Starmer ha resultado en la firma de varios acuerdos de cooperación en áreas clave como comercio, inversión y tecnología. El Primer Ministro británico se mostró optimista sobre los resultados de su viaje, destacando el potencial de crecimiento económico y la importancia de mantener un diálogo abierto con China. “He tenido muy buenas reuniones con el Presidente Xi y otros funcionarios chinos”, declaró Starmer en el Banco de China en Pekín. “Hemos logrado un compromiso significativo y hemos avanzado en varios temas de interés mutuo. El Reino Unido tiene mucho que ofrecer a China, y estamos comprometidos a construir una relación sólida y duradera”.

Sin embargo, la reacción de Trump no se limitó al Reino Unido. El Primer Ministro canadiense, Mark Carney, también visitó China a mediados de enero y firmó acuerdos similares sobre comercio y turismo. Trump respondió con una amenaza directa de imponer aranceles del 100% a las importaciones canadienses si Carney continuaba fortaleciendo los lazos económicos con Pekín. Carney desestimó rápidamente la amenaza como una táctica de negociación, pero la declaración de Trump subraya la creciente preocupación en Washington por la influencia económica de China y la posible pérdida de influencia estadounidense en el escenario mundial.

“Es aún más peligroso, creo, que Canadá haga negocios con China”, declaró Trump. “A Canadá no le va bien. Les va muy mal, y no se puede mirar a China como la respuesta”. Estas palabras reflejan la visión proteccionista de Trump y su creencia de que Estados Unidos debe priorizar sus propios intereses económicos por encima de todo.

La situación plantea serias interrogantes sobre el futuro de las relaciones comerciales internacionales y el papel de Estados Unidos en el mundo. La creciente competencia entre Estados Unidos y China, combinada con la búsqueda de diversificación económica por parte de otros países, está creando un panorama geopolítico complejo y volátil. La amenaza de aranceles y otras barreras comerciales podría tener consecuencias devastadoras para la economía global, y la falta de cooperación entre las principales potencias podría exacerbar las tensiones y aumentar el riesgo de conflicto.

Analistas políticos sugieren que la reacción de Trump es una táctica para presionar a sus aliados a alinearse con sus políticas y para reafirmar el liderazgo estadounidense en el escenario mundial. Sin embargo, algunos advierten que su enfoque agresivo podría ser contraproducente y podría alejar aún más a sus aliados. “Trump está jugando un juego peligroso”, comentó el analista político John Smith. “Está tratando de intimidar a sus aliados para que se sometan a sus demandas, pero corre el riesgo de alienarlos y de empujarlos hacia los brazos de China”.

El viaje de Starmer a Shanghái, donde se espera que explore nuevas oportunidades de negocio para las empresas británicas, se produce en un momento crucial. La capacidad del Reino Unido para navegar por las tensiones geopolíticas y para construir una relación mutuamente beneficiosa con China será fundamental para su futuro económico. La respuesta de Trump a estos esfuerzos será observada de cerca por todo el mundo, y podría tener implicaciones significativas para el orden mundial. La situación se desarrolla rápidamente y es probable que veamos más giros y vueltas en los próximos días y semanas. La amenaza de una guerra comercial entre Estados Unidos, China, el Reino Unido y Canadá es real, y las consecuencias podrían ser graves para todos los involucrados.

Cobertura en Video