Después de jornadas de angustia y fuego descontrolado, la naturaleza dio una tregua en la Comarca Andina de la provincia de Chubut, Argentina, con la llegada de las primeras lluvias a las zonas más castigadas por los incendios forestales, incluyendo el Parque Nacional Los Alerces, Esquel, Epuyén y El Hoyo.
Según informó la agencia 'Noticias Argentinas', el contraste con el panorama del sábado es total. Durante el fin de semana, la visibilidad era nula y el fuego había llegado incluso a lamer el asfalto de la Ruta Nacional 40, obligando a su corte total. Sin embargo, este domingo el asfalto luce mojado y las laderas de las montañas, antes envueltas en llamas y humo, muestran la tierra oscura por la humedad.
Fue una grata sorpresa meteorológica, ya que el pronóstico más optimista indicaba lluvias recién para el miércoles 14 de enero. Sin embargo, pasado el mediodía, las nubes negras cubrieron el cielo y el agua comenzó a caer, tomando por sorpresa a los equipos de emergencia.
Si bien el alivio es real, los especialistas mantienen la cautela. Para que el incendio se considere contenido o sofocado, se estima que harían falta entre 20 y 30 milímetros de agua caída de forma sostenida. La lluvia ayuda a bajar la temperatura, pero los brigadistas deben continuar trabajando para evitar que los focos subterráneos se reactiven cuando el clima vuelva a secarse.
La llegada del agua representa, sobre todo, un descanso psicológico y físico para los cientos de bomberos, brigadistas y voluntarios que vienen combatiendo el fuego sin descanso bajo temperaturas extremas. "Ayer (sábado) el fuego estaba al borde del camino; hoy la montaña respira", relataron testigos en el paraje Rincón de Lobos, donde el agua también llegó para aplacar las cenizas.
Estos incendios forestales han sido devastadores para la región, con cientos de hectáreas quemadas y numerosas familias desplazadas. La llegada de las lluvias representa un alivio temporal, pero los expertos advierten que se necesitará más tiempo y esfuerzo para controlar completamente el fuego y comenzar con las tareas de recuperación y reforestación de las áreas afectadas.










