Desde el inicio del invierno, al menos 25 personas, incluidos cuatro niños, han muerto en la Franja de Gaza por hipotermia o en derrumbes, en medio de las severas restricciones impuestas por Israel al ingreso de ayuda humanitaria.
Un bebé de dos meses, Mohamed Abu Harbid, falleció a causa del frío extremo en la región, mientras que otro bebé de siete días también murió por exposición al gélido clima, todo esto agravado por la falta de calefacción y refugio adecuado.
Según las autoridades sanitarias, las lluvias, el descenso de las temperaturas y los derrumbes de edificios han sido fatales para la población de Gaza, la cual se encuentra en una profunda crisis humanitaria debido a la devastación causada por la escalada militar israelí y el bloqueo al ingreso de insumos.
Más de 127.000 tiendas de campaña que albergaban a familias desplazadas han sido destruidas o arrastradas por las inundaciones y los fuertes vientos, afectando a más de 250.000 personas en toda la Franja. Alrededor de 1.9 millones de personas, casi el 90% de la población gazatí, han sido desplazadas por los ataques de Israel.
La Defensa Civil de Gaza denunció que "cada sistema de baja presión se convierte en un desastre humanitario por las restricciones a la entrada de materiales de construcción y la interrupción de la reconstrucción". Los palestinos se han visto obligados a instalar sus tiendas de campaña en las playas debido a la falta de espacio disponible dentro de las ciudades, como resultado de la extensa destrucción provocada por los bombardeos israelíes.
Las organizaciones humanitarias continúan exigiendo a Israel que elimine las trabas al ingreso de ayuda a la Franja de Gaza, ya que el acuerdo de alto el fuego establecía que la distribución de asistencia se hiciera sin interferencia de las partes. Sin embargo, Israel ha suspendido las licencias de más de 30 organizaciones internacionales que operan en Gaza, lo que tendrá "efectos catastróficos" en el acceso a servicios esenciales y la situación humanitaria.
Mientras tanto, los ataques y violaciones del alto el fuego por parte de las fuerzas militares israelíes continúan. Desde la entrada en vigor del alto el fuego, el 11 de octubre pasado, 442 palestinos han muerto y 1.236 han resultado heridos por el fuego israelí en la Franja de Gaza.











