El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que Venezuela dejará de suministrar petróleo a Cuba, poniendo fin a una relación que ha permitido a la isla "sobrevivir durante muchos años".
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump afirmó que Cuba ha proporcionado "servicios de seguridad" a los "dos últimos dictadores venezolanos" a cambio del petróleo y el dinero proveniente de Venezuela. Sin embargo, el mandatario estadounidense se congratuló de que "la mayoría" de los militares cubanos hayan muerto tras un reciente ataque perpetrado por fuerzas estadounidenses en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Tras esta operación, Trump aseguró que Venezuela "ya no necesita protección" de los cubanos, a quienes calificó de "matones y extorsionadores que los mantuvieron secuestrados durante tantos años". En este sentido, el presidente estadounidense advirtió a Cuba que "lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde", afirmando que "NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA. ¡CERO!"
La decisión de Trump se enmarca en la política de confrontación que ha mantenido su gobierno con los gobiernos de Cuba y Venezuela, a los que ha impuesto duras sanciones económicas y diplomáticas. La interrupción del suministro de petróleo venezolano a Cuba podría tener graves consecuencias para la economía de la isla, que depende en gran medida de este recurso.
Expertos en relaciones internacionales advierten que el anuncio de Trump podría generar una mayor tensión en la región y agravar la crisis humanitaria en Cuba, al privar a la población de un recurso vital. Asimismo, temen que la medida pueda fortalecer la posición de los sectores más duros dentro del gobierno cubano y dificultar cualquier posibilidad de diálogo y acercamiento entre La Habana y Washington.











