El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el corte de suministro de petróleo y dinero que Venezuela enviaba a Cuba, advirtiendo que "no habrá más petróleo ni dinero para Cuba" y sugiriendo a ambos países que lleguen a un acuerdo antes de que sea "demasiado tarde".
En un mensaje publicado en su red social Truth, Trump afirmó que Cuba había estado recibiendo estos recursos a cambio de enviar "servicios de seguridad" a Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Sin embargo, el mandatario estadounidense señaló que esto ya no sería necesario, ya que "muchos de esos cubanos están muertos por las acciones de EE.UU. de la semana pasada".
Trump dejó en claro que Estados Unidos, con "el ejército más poderoso del mundo", ahora protegerá a Venezuela, por lo que no habrá más entregas de petróleo y dinero a Cuba. "¡Cero!", enfatizó, instando a ambos países a llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde.
Esta medida se produce en un contexto de tensión entre Estados Unidos, Cuba y Venezuela. Días después de la captura de Maduro, Trump ya había mencionado que Cuba estaba "lista para caer" debido a la pérdida de ingresos provenientes de Venezuela.
En declaraciones anteriores, el mandatario estadounidense también expresó interés en "ayudar a la gente" de Cuba, tanto a los que viven en la isla como a los que fueron expulsados y ahora residen en Estados Unidos.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, apoyó las declaraciones de Trump y criticó duramente al gobierno cubano, calificándolo de "un desastre" y advirtiendo que los líderes cubanos deberían estar "preocupados" por la situación.
La decisión de Trump de cortar el suministro de petróleo y dinero de Venezuela a Cuba se enmarca en la estrategia de su administración de ejercer presión sobre ambos países, con el objetivo de socavar los lazos entre ellos y promover cambios políticos en la región.









