La situación de los incendios forestales en la provincia de Chubut, Argentina, sigue siendo crítica. El Gobierno provincial informó que casi 12.000 hectáreas han sido afectadas por el fuego en la localidad de El Hoyo, más del doble de lo reportado inicialmente. Las llamas siguen activas y se han sumado casi 80 brigadistas para combatirlas.
La buena noticia es que este domingo comenzó a llover en la zona, lo que se espera ayude a controlar las llamas. Sin embargo, el fuego continúa propagándose, poniendo en riesgo infraestructura y viviendas en varios sectores.
Las autoridades han señalado a "grupos terroristas autodenominados mapuches" como presuntos responsables de los incendios, acusándolos de "terrorismo ambiental". El gobernador de Chubut, Nacho Torres, evitó entrar en polémica y se enfocó en coordinar las tareas de respuesta con el Gobierno nacional, que ha desplegado 295 brigadistas y 15 medios aéreos para apoyar los esfuerzos.
La magnitud de la superficie afectada, que duplica las cifras iniciales, evidencia la gravedad de la situación. Los esfuerzos de las brigadas y los medios aéreos han sido insuficientes hasta ahora para controlar el avance de las llamas, que siguen representando una amenaza para las comunidades y el medio ambiente de la región.
Las autoridades han prometido identificar y llevar ante la Justicia a los responsables de estos incendios, pero la prioridad sigue siendo garantizar la seguridad de la población y contener el desastre ambiental en curso. La llegada de las lluvias ofrece un respiro, pero se requerirán mayores esfuerzos y coordinación para hacer frente a esta grave crisis.










