Un ataque con drones lanzado por Ucrania contra la ciudad rusa de Vorónezh dejó al menos una persona muerta y tres heridas, según informó el gobernador de la provincia homónima, Alexánder Gúsev.
Gúsev calificó el ataque como "uno de los más intensos" perpetrados por Ucrania, y aseguró que el "enemigo eligió el máximo número de objetivos civiles" para lanzar su agresión. Como consecuencia, más de 10 edificios de apartamentos, el mismo número de viviendas privadas, varios edificios administrativos y una escuela resultaron dañados.
"El enemigo ataca precisamente a los civiles. Cuídense. Y estoy seguro de que la venganza será inevitable", subrayó el gobernador ruso.
El ataque se produce en medio de la escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania, que se ha intensificado en las últimas semanas con ataques de ambos bandos contra objetivos civiles e infraestructura. Moscú ha acusado repetidamente a Kiev de lanzar ofensivas con drones y misiles contra ciudades rusas, mientras que Ucrania denuncia los bombardeos rusos contra su población.
Las autoridades rusas han prometido responder con dureza a cualquier ataque ucraniano, lo que aviva los temores de una mayor escalada del conflicto. Expertos advierten que la guerra podría entrar en una fase más peligrosa y violenta en los próximos meses.
Hasta el momento, ninguna de las partes ha ofrecido pruebas concluyentes sobre la autoría del ataque en Vorónezh. Tanto Rusia como Ucrania han negado estar detrás de ciertos ataques, acusándose mutuamente de responsabilidad.
La muerte de civiles en ataques como este ha generado indignación y condenas a nivel internacional, que instan a ambos bandos a respetar el derecho humanitario y a evitar el sufrimiento de la población. Sin embargo, las perspectivas de una solución diplomática al conflicto siguen siendo inciertas en medio de la persistente confrontación militar.











