El Partido Nacional de Honduras ha exigido a la presidenta Xiomara Castro que entregue el poder, luego de que ella sancionara un "decreto ilegal" sin el quórum y los votos necesarios. El jefe de bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, envió un contundente mensaje a la mandataria.
Zambrano puntualizó que Xiomara Castro se ha convertido en "cómplice" de las "ilegalidades" cometidas por sus allegados, ya que antes de firmar el decreto se había mantenido al margen de esas acciones. Ahora, al sancionar el decreto, la presidenta habría entrado en el mismo grupo de los responsables.
"Al sancionar un decreto ilegal, aprobado por una sesión ilegal, sin quorum y sin los votos necesarios, se convierte ud en cómplice. Hasta antes de su firma ud se había mantenido al margen de estas ilegalidades cometidas por sus allegados, ahora ud entra en el mismo grupo de los responsables", sostuvo Zambrano.
Por lo que le exhortó a que cumpla con su palabra de aceptar la declaratoria del Consejo Nacional Electoral, que proclamó a Nasry "Tito" Asfura como el ganador de las elecciones. Zambrano le pidió a Xiomara Castro que inicie el proceso de transición democrática y entregue el poder al mandatario electo.
"Cumpla con su palabra de aceptar la declaratoria del CNE, inicie el proceso de transición Democrática, entregue el poder al ganador de las elecciones, Tito Asfura, y salga por la puerta grande sino el futuro la va a marcar junto con su esposo como el PEOR ERROR que ha cometido el pueblo hondureño", finalizó Zambrano.
Esta exigencia del Partido Nacional se produce después de que Xiomara Castro sancionara un decreto que, según la oposición, fue aprobado de manera "ilegal" en el Congreso. El decreto en cuestión habría sido aprobado sin el quórum y los votos necesarios, lo que ha generado un fuerte rechazo y cuestionamientos por parte de la oposición.
La presidenta Xiomara Castro aún no se ha pronunciado públicamente sobre estas acusaciones y la exigencia de entregar el poder. Sin embargo, este nuevo conflicto político en Honduras amenaza con profundizar la crisis institucional y la polarización en el país centroamericano.












