Moscú, Rusia - El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha responsabilizado a las baterías antiaéreas ucranianas por los daños causados en la madrugada del viernes a la Embajada de Catar en Kiev.
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores ruso señaló que "para las Fuerzas Armadas de Rusia, las legaciones diplomáticas nunca han sido el objetivo de un ataque". Agregaron que los blancos designados por el ejército ruso en la capital ucraniana, donde murieron al menos cuatro personas, no se encontraban "cerca de la misión catarí".
"Lo que indica un funcionamiento incorrecto de los sistemas ucranianos de defensa antiaérea que condujeron a los daños en el edificio de la Embajada", subrayó el comunicado.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció el viernes en Twitter que el ataque masivo con misiles y drones contra Kiev causó desperfectos en la Embajada de Catar, "un Estado que hace tanto para mediar con Rusia con el fin de asegurar la liberación de prisioneros de guerra y civiles retenidos en prisiones rusas".
Este no es el primer incidente de este tipo, ya que no es la primera vez que un bombardeo ruso daña edificios de legaciones diplomáticas en territorio ucraniano. Sin embargo, Moscú siempre atribuye la responsabilidad de lo ocurrido al ejército ucraniano.
Zelenski exigió una firme respuesta de la comunidad internacional al ataque, que incluyó por segunda vez en toda la guerra el empleo de un misil balístico hipersónico Oréshnik, que golpeó la región occidental de Leópolis.
Rusia justificó el ataque con el Oréshnik como una represalia por la supuesta operación con drones a finales de 2025 contra una de las residencias del presidente, Vladímir Putin, algo que ha sido negado por Kiev y puesto en duda por Estados Unidos.












