La nueva embajadora de Estados Unidos en Costa Rica, Melinda "Mindy" Hildebrand, asumió sus funciones esta semana con una agenda centrada en seguridad y comercio. La diplomática, que se describe a sí misma como una "embajadora de oración", resaltó su compromiso de profundizar los vínculos entre ambos países y trabajar por un futuro más seguro y próspero.
Hildebrand, una empresaria y filántropa con amplia trayectoria, fue nominada por el presidente Donald Trump y su nombramiento se concretó tras un extenso proceso de ratificación en el Senado estadounidense. La nueva representante de Washington en Costa Rica es la tercera mujer en ocupar este cargo de máximo nivel diplomático.
En sus primeras declaraciones, la embajadora destacó la calidez y hospitalidad de los costarricenses, y afirmó que su misión es clara: "profundizar el vínculo entre nuestras naciones y trabajar juntos por un futuro más seguro, más próspero y lleno de oportunidades para todos".
Uno de los ejes prioritarios de la gestión de Hildebrand será la seguridad, abordando desafíos como el tráfico de drogas, el crimen organizado, la migración ilegal y las ciberamenazas. La diplomática también resaltó la importancia que tiene la fe para ella, asegurando que "la oración la guiará" en su labor y que reza por el presidente Trump y por la "guía y gracia de Dios".
Además, la embajadora subrayó las oportunidades que Costa Rica ofrece para las empresas estadounidenses, destacando que es un país pacífico, estable y con un marco legal sólido, así como una fuerza laboral altamente calificada. Hildebrand espera "expandir y balancear el comercio" entre ambas naciones, pues "cuando crecemos juntos, prosperamos juntos".
La llegada de Melinda Hildebrand a Costa Rica se produce en un momento clave, cuando se cumple casi un año de la actual administración de Donald Trump. La anterior representante de Washington, Cynthia Telles, concluyó su nombramiento en enero de 2024, y desde entonces la legación diplomática estuvo a cargo de encargados interinos.












