Tras las celebraciones navideñas, las infecciones respiratorias vuelven a ganar protagonismo. Muchos se han visto afectados por catarros, gripe u otros virus respiratorios en estas fechas. Aunque la mayoría de estos procesos son leves y se resuelven solos, no siempre sabemos cómo actuar correctamente.
El doctor Leovigildo Ginel Mendoza, coordinador del Grupo de Trabajo de Respiratorio de SEMERGEN, nos aclara cuáles son los trucos que sí funcionan para superar una infección respiratoria en casa, qué errores evitar y qué señales de alarma no deben pasarse por alto.
Según el experto, lo principal es el reposo relativo, adaptando la actividad al grado de malestar, y evitando esfuerzos innecesarios, especialmente si hay fiebre o cansancio intenso. También es fundamental mantener una buena hidratación, bebiendo agua de forma frecuente y recurriendo a caldos o a infusiones, que pueden aliviar la congestión.
Para el control de la fiebre, el dolor o el malestar general, se pueden utilizar analgésicos o antitérmicos habituales como el paracetamol, siguiendo siempre las indicaciones médicas. Asimismo, se recomienda ventilar bien las estancias, evitar ambientes cargados, y no fumar o estar cerca de fumadores, ya que el humo del tabaco irrita las vías respiratorias y retrasa la recuperación.
El doctor Ginel Mendoza destaca que los antibióticos no son eficaces frente a los virus que ocasionan la mayoría de las infecciones respiratorias, y que no deben utilizarse salvo indicación médica expresa. "La evolución de las infecciones respiratorias suele ser favorable con medidas de apoyo y paciencia, vigilando la aparición de signos de alarma que aconsejen consultar con un profesional sanitario", insiste.
Además, el experto señala que el descanso, la hidratación y una alimentación adecuada desempeñan un papel fundamental en la recuperación. "El organismo necesita energía para combatir la infección, por lo que respetar el descanso y dormir las horas suficientes facilita la respuesta del sistema inmunitario y acelera la mejoría", explica.
En cuanto a la alimentación, recomienda priorizar alimentos fáciles de digerir, como verduras, frutas, legumbres suaves, pescado o huevos. Los zumos de frutas pueden tomarse de forma ocasional, preferiblemente naturales y sin azúcar añadido, aunque es más aconsejable consumir la fruta entera.
Por último, el doctor Ginel Mendoza advierte que, mientras exista fiebre, dolor muscular, cansancio importante o malestar general, lo más aconsejable es guardar reposo relativo, evitando esfuerzos físicos. A medida que los síntomas mejoren y desaparezca la fiebre, sí puede retomarse la actividad de forma progresiva, siempre escuchando las señales del propio cuerpo.












