El club de fútbol América se enfrenta a una situación complicada en el Clausura 2026, pues tiene a dos jugadores extranjeros, Igor Lichnovsky y Javairo Dilrosun, que no entran en los planes del entrenador André Jardine y a los que les quiere dar salida en el mercado de invierno.
El problema no es solo que estos futbolistas ocupen plazas de No Formados en México (NFM), sino que el club sigue teniendo que pagarles sus altos salarios a pesar de que no juegan. Según Salary Sport, América estaría abonando alrededor de 36 millones de pesos anuales en los sueldos de Lichnovsky y Dilrosun.
En el caso del defensa chileno Igor Lichnovsky, su contrato está vigente hasta junio de 2026, por lo que si no encuentra club, seguirá percibiendo su sueldo sin jugar con el primer equipo. Por su parte, Javairo Dilrosun tiene vínculo con las Águilas hasta 2027, luego de haber sido registrado en el Apertura 2025 con la Sub-21, donde tuvo poca actividad pero siguió cobrando su salario.
Para que América pueda dejar de pagar estos altos sueldos, tendrá que encontrarles acomodo en otros equipos. Se sabe que hubo interés de la Universidad de Chile por Lichnovsky, pero por Dilrosun no se conocen ofertas.
Esta situación representa una importante carga económica para el club, que además tiene que hacer espacio en su plantilla para poder contratar nuevos refuerzos extranjeros. Los directivos del América tendrán que trabajar arduamente en el mercado de fichajes para solucionar este problema y liberar recursos que puedan invertir en mejorar el equipo.












