El jueves pasado, el cauce del río Gualeguaychú en el puerto local superó de manera mínima la marca de 2,40 metros, un ascenso que respondió al viento sudeste, fenómeno conocido como sudestada, que impide el normal escurrimiento hacia el río Uruguay. Ante esta situación, el Área de Defensa Civil, responsable del control de las emergencias urbanas, dispuso un esquema de control y vigilancia permanente, en coordinación con Prefectura.
Afortunadamente, la situación se mantuvo bajo control y las autoridades desestimaron la probabilidad de que la altura del río pueda alcanzar los 3 metros de altura, que es el nivel de alerta para proceder a la evacuación. Según los datos provistos por el monitoreo de la Prefectura Naval Argentina, la tendencia del río Gualeguaychú se presenta "a la baja", con una altura reportada de 2,46 metros en horas de la tarde y de 2,34 metros en la Boca del Gualeguaychú.
Los pronósticos indican que a partir del lunes se espera un cambio de tiempo y modificación del régimen eólico, lo que podría aliviar la situación actual. Hasta entonces, las autoridades continuarán con el esquema de control y vigilancia permanente, manteniendo un canal de coordinación activo con Prefectura para evaluar el comportamiento del frente fluvial y los posibles impactos.
Es importante destacar que la señal de alerta se da a partir de los 3,50 metros, y que se procede a la evacuación a partir de los 3,80 metros. Afortunadamente, en esta ocasión, la altura del río Gualeguaychú no alcanzó niveles que requirieran una evacuación de la población.












