Héctor Torres, exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI), realizó un exhaustivo análisis sobre la situación económica de Argentina y los principales desafíos que enfrentará el país durante el 2023. En diálogo con Canal E, el experto evaluó el pago de deuda, las metas con el FMI y los riesgos del contexto internacional.
Según Torres, el 2023 será un año marcado por la necesidad de financiamiento, con un total de vencimientos que rondan los USD 16.000 millones. En ese sentido, destacó positivamente el reciente repo obtenido por el Gobierno, señalando que la tasa de interés fue "bastante baja", lo cual le permite ganar tiempo mientras se ordenan las variables macroeconómicas.
El exfuncionario del FMI se mostró moderadamente optimista y resaltó dos decisiones clave del Gobierno: la detención de la apreciación del peso y la compra de dólares por parte del Banco Central para acumular reservas. Para Torres, estas medidas acercan a Argentina al objetivo de "poder tomar dinero en el mercado de capitales a tasas bastante más bajas que las actuales".
Sin embargo, el experto fue realista al hablar sobre el cumplimiento de las metas acordadas con el FMI: "Las metas no sé si se van a cumplir, estamos un poco lejos", admitió. No obstante, destacó que el cambio de rumbo es relevante y será valorado positivamente por el organismo, incluso anticipando que, si fuera necesario, "si hace falta un waiver lo vamos a tener".
Respecto a la generación de divisas, Torres explicó que los llamados "dólares genuinos" pueden llegar por dos vías: un saldo positivo en la cuenta corriente o por la entrada de inversión. Aclaró que endeudarse no es ilegítimo, pero recordó que "tomar préstamos es alquilarlos, hay que devolverlos".
El exdirector del FMI también advirtió sobre los riesgos del escenario global, especialmente por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Señaló que la sobrecapacidad de producción de China puede generar presiones sobre la industria local, al ingresar mercadería a precios de descuento en otros mercados.
En este contexto, Torres defendió la decisión de no romper relaciones comerciales con China, aunque remarcó que la política comercial debe aplicarse con cuidado, sobre todo con un tipo de cambio aún apreciado. Finalmente, valoró el desbloqueo del acuerdo Unión Europea Mercosur, pero advirtió sobre las cuotas y salvaguardias agrícolas que podrían frenar los volúmenes teóricamente garantizados.











