Los países de mercados emergentes han comenzado el año 2023 con una emisión récord de deuda internacional, superando los 40,000 millones de dólares en ventas de bonos. Esta tendencia refleja la fuerte demanda de los inversores por la deuda de estos países, impulsada por las recientes caídas en las tasas de interés globales y la excelente rentabilidad que han ofrecido en los últimos 12 meses.
Arabia Saudita, México, Turquía, Polonia, Israel, Hungría, Polonia y Chile han sido los principales protagonistas de esta ola de emisiones. Arabia Saudita, por ejemplo, ya ha colocado 11,500 millones de dólares en bonos denominados en dólares, mientras que México realizó una de las mayores ventas de deuda de su historia, por 9,000 millones de dólares.
Esta fuerte actividad en los mercados de deuda de los países emergentes sienta las bases para otro gran año de emisiones en general. Según Morgan Stanley, la deuda soberana de estos mercados alcanzó un récord de 268,000 millones de dólares el año pasado, y JPMorgan estima que este año volverá a superar los 200,000 millones de dólares.
El apetito de los inversores por la deuda de los mercados emergentes también se refleja en la caída de las primas de riesgo que exigen para comprarla en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos, el principal indicador de los costos de endeudamiento globales.
Esta dinámica pone de manifiesto la fortaleza de los mercados emergentes y su capacidad para atraer financiamiento internacional, a pesar de los desafíos económicos y geopolíticos que enfrentan algunas de estas economías. Los analistas señalan que la tendencia podría continuar en los próximos meses, a medida que los inversores buscan diversificar sus carteras y aprovechar las oportunidades que ofrecen estos mercados.











