La ciudad de Cúcuta se ubicó en el puesto 14 de 23 ciudades principales con una inflación anual de 4,68% en 2025, muy por debajo del promedio nacional de 5,10%, según el informe mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) entregado por la directora del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Piedad Urdinola.
Mientras que Bucaramanga lideró la tabla con una inflación de 5,78%, Cúcuta logró mantener un mejor comportamiento de precios, incluso 0,42 puntos porcentuales por debajo del índice nacional.
Según el informe, la inflación anual en Cúcuta estuvo "jalonada por el arriendo, tanto efectivo como imputado, que aportó 0,75 puntos porcentuales (p.p.). Le siguieron comidas en establecimientos de servicio a la mesa y autoservicio, con una contribución de 0,58 puntos; y el café, con 0,30".
Por el contrario, los rubros que restaron fueron las papas, con 0,11 puntos porcentuales; el tomate, con 0,09 puntos; y el arroz, con menos 0,06 puntos porcentuales.
Para el economista e investigador Alexander Botello, se esperan alzas en los precios de los bienes y servicios indexados al indicador la inflación nacional: arriendos, matrículas escolares, peajes, servicios públicos y menús de los restaurantes, así como los ajustes regulados que pueden elevar el IPC mensual y anual.
Sin embargo, Botello advierte que el aumento del 23% en el salario mínimo no necesariamente se traducirá en un "salto general" de los precios de manera inmediata o proporcional. Según el experto, el traslado de los aumentos salariales a los precios es "menor y más lento" en bienes, mientras que en servicios la presión se sentirá más en el primer semestre.
El economista recomienda a los hogares ser más estratégicos en sus compras, planificando y buscando sustitutos, ya que el aumento del salario mínimo no necesariamente mejora las condiciones de todos los trabajadores formales.











