El aterrizaje de un avión Lockheed LM-100J Hercules operado por la compañía estadounidense Pallas Aviation en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en las afueras de Caracas, marca un hito en las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela.
Este vuelo, procedente de San Juan, Puerto Rico, coincide con la llegada de una delegación del Departamento de Estado de EEUU, encabezada por John McNamara, con el objetivo de avanzar en la reapertura de la embajada estadounidense en Caracas, cerrada desde 2019.
El avión, con matrícula N96MG y código de llamada WDE08, es una versión civil del icónico C-130J Super Hercules, conocido por su versatilidad en misiones de carga y transporte. Según datos de Flightradar24, el aparato volaba a una altitud barométrica de alrededor de 17,150 pies y una velocidad en tierra de 280 nudos durante su aproximación, aunque varios detalles como el registro y el origen/destino aparecían como N/A en el rastreo público, lo que sugiere un perfil de bajo visibilidad típico de operaciones sensibles.
Este aterrizaje no pasó desapercibido en redes sociales, donde se convirtió en el vuelo más seguido en plataformas como Flightradar24, generando especulaciones sobre su carga y propósito en medio del contexto político actual.
Operado por Pallas Aviation, una compañía estadounidense que realiza trabajos para el gobierno de EEUU y ha sido asociada extraoficialmente con agencias como la CIA, el vuelo despegó desde San Juan y entró en el espacio aéreo venezolano por el norte, dirigiéndose directamente a Maiquetía.
John McNamara lidera la delegación que arribó a Caracas para evaluar las condiciones en el terreno y determinar la viabilidad de una reapertura de la embajada de EEUU, cerrada desde 2019. Todo esto se lleva a cabo, días después de que Nicolás Maduro y Cilia Flores fuesen arrestados durante un operativo militar estadounidenses, ejecutado la madrugada del sábado 3 de enero, en Caracas.
La llegada de este avión y la visita de la delegación diplomática estadounidense a Venezuela ocurren en un momento de alta tensión entre ambos países, lo que sin duda generará expectativa y especulación sobre los objetivos y posibles implicaciones de esta iniciativa para reactivar la presencia diplomática de EEUU en el país sudamericano.









