Ecuador asumió este jueves una de las vicepresidencias del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para 2026, en representación del Grupo de Estados de América Latina y el Caribe (Grulac).
Esta designación refleja el prestigio de Ecuador y la confianza de la comunidad internacional para que desempeñe esta importante función en el principal órgano intergubernamental de la ONU responsable de los derechos humanos. El país reafirma su compromiso con el respeto, la protección y la promoción de los derechos humanos, así como con los principios y normas que orientan la labor del Consejo.
La elección se dio durante la reunión celebrada en la sede del Consejo en Ginebra. La mesa del Consejo se compone de cinco personas: un presidente y cuatro vicepresidentes que representan a los cinco grupos regionales. Estos sirven durante un período de un año, de acuerdo con el ciclo anual del Consejo.
Ecuador ejercerá la vicepresidencia con integridad y responsabilidad, y reafirma su disposición de continuar contribuyendo de manera constructiva a las labores del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, según indicó la canciller Gabriela Sommerfeld.
Este nombramiento se produce en un contexto delicado para Ecuador, que desde 2024 vive bajo un estado de "conflicto armado interno" declarado por el presidente Daniel Noboa para intensificar la lucha contra las bandas criminales. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han alertado del aumento de denuncias de violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad en el marco de esta "guerra" contra el crimen.
La designación de Ecuador como vicepresidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU supone un reconocimiento internacional a la trayectoria del país en la promoción y defensa de los derechos humanos, a pesar de los desafíos que enfrenta en su lucha contra la violencia y la delincuencia organizada.









