La Iglesia Católica de Costa Rica ha hecho un llamado a los ciudadanos a participar activamente en las próximas elecciones presidenciales y legislativas del 1 de febrero. En un comunicado, la Conferencia Episcopal destacó que "el progreso no se promete, sino que se construye" y exhortó a los fieles a ejercer su derecho al voto de manera informada y responsable.
Este posicionamiento de la Iglesia Católica llega en un momento clave, a pocas semanas de los comicios que definirán el rumbo del país por los próximos cuatro años. La institución religiosa ha sido tradicionalmente una voz influyente en la esfera política costarricense, y su llamado a la participación ciudadana es visto como un intento de incidir en las decisiones electorales.
En el comunicado, la Conferencia Episcopal resaltó la importancia de que los votantes se informen adecuadamente sobre las propuestas y trayectorias de los diferentes candidatos. "No basta con hacer promesas, lo importante es demostrar con hechos concretos la capacidad y el compromiso de servir al bien común", señalaron.
Asimismo, la Iglesia Católica hizo un llamado a la unidad y a la reconciliación nacional, enfatizando que "las diferencias políticas no deben convertirse en divisiones irreconciliables". En ese sentido, exhortaron a los futuros gobernantes a trabajar por la inclusión y el diálogo, dejando atrás las confrontaciones y la polarización.
Esta postura de la Iglesia Católica se enmarca en una tendencia regional de mayor involucramiento de las instituciones religiosas en los procesos electorales. En países como Brasil, México y Argentina, las iglesias han asumido un papel más activo en la discusión de temas políticos y sociales.
Sin embargo, la intervención de la Iglesia Católica en Costa Rica también ha generado debates y cuestionamientos sobre los límites de su injerencia en asuntos seculares. Algunos sectores consideran que la institución religiosa debe mantenerse al margen de la política partidista, mientras que otros ven en su llamado a votar una forma legítima de ejercer su influencia moral y espiritual.
En cualquier caso, el mensaje de la Iglesia Católica llega en un momento crucial para la democracia costarricense, y su impacto en la participación y las preferencias electorales será un factor a observar de cerca en los próximos comicios.










