Una mujer de 46 años perdió la vida en un trágico accidente de tránsito ocurrido durante la madrugada del sábado 10 de enero en San Isidro de Peñas Blancas, San Ramón. Según el reporte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el incidente se desencadenó cuando un vehículo tipo pickup colisionó inicialmente contra otro automóvil, el cual quedó en una cuneta. Posteriormente, el mismo pickup chocó contra otro carro y atropelló a la víctima, identificada con el apellido Rojas, quien falleció en el lugar a causa de las graves heridas.
Las autoridades detuvieron al conductor del pickup, un hombre de 31 años de apellido Cerdas, luego de que la prueba de alcoholemia realizada diera positivo. Cerdas fue puesto a las órdenes del Ministerio Público para determinar su situación legal.
El cuerpo de la fallecida fue trasladado a la Morgue Judicial para la respectiva autopsia. El caso se mantiene bajo investigación por parte del OIJ.
Este trágico suceso se suma a una serie de incidentes viales que han cobrado la vida de peatones y conductores en las últimas semanas en diferentes puntos del país. Las autoridades hacen un llamado a la responsabilidad y prudencia al volante, especialmente en horas nocturnas, para evitar lamentar más pérdidas humanas.
Según datos del Consejo de Seguridad Vial, en 2022 se registraron 447 muertes en accidentes de tránsito en Costa Rica, una cifra alarmante que evidencia la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad y educación vial.
Expertos señalan que factores como el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, y la falta de uso de elementos de seguridad como cinturones y cascos, son las principales causas de estos siniestros. Asimismo, instan a las autoridades a implementar campañas de concientización y a endurecer las sanciones para quienes pongan en riesgo la vida de los demás en las carreteras.
La tragedia ocurrida en San Ramón ha conmocionado a la comunidad y evidencia la urgente necesidad de redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad vial y evitar que más familias tengan que lamentar la pérdida de sus seres queridos en accidentes prevenibles.










