El juicio contra Shahriar J., un joven alemán-iraní de 21 años, comenzó este viernes en Hamburgo, Alemania. El acusado es sospechoso de haber manipulado de manera sádica a más de 30 adolescentes por internet, incitándolos a actos sexuales, autolesiones e incluso al suicidio.
Shahriar J., conocido en internet como "White Tiger", enfrenta un total de 204 cargos por delitos cometidos entre enero de 2021 y septiembre de 2023 contra niños y adolescentes de Alemania, Canadá, Finlandia y Estados Unidos. Entre las acusaciones, se le imputa haber inducido al suicidio por ahorcamiento de un adolescente transgénero de 13 años en Estados Unidos, cuyo acto fue transmitido en vivo por internet.
El juicio, que se llevará a cabo a puerta cerrada ante un tribunal especial para menores, podría extenderse hasta el 17 de diciembre de 2026, con 82 días de audiencia programados. Según las autoridades, el caso pone de manifiesto una red mundial de depredadores en línea que manipulan a jóvenes vulnerables para que se inflijan violencia a sí mismos o induzcan a otros a hacerlo.
La fiscalía alega que Shahriar J. actuaba desde su domicilio familiar en un suburbio acomodado de Hamburgo, compartiendo contenidos ultraviolentos e intercambiando consejos sobre cómo atraer víctimas para producir material sexualmente explícito y degradante, y luego usarlo para chantajearlas. Este tipo de conducta se conoce como "cibergrooming".
El caso ha puesto en aprietos a las autoridades alemanas, ya que la primera denuncia contra Shahriar J. se presentó cuatro años antes de su arresto, en junio de 2023. Ahora, el joven germano-iraní podría enfrentar una pena máxima de 10 años de prisión si es declarado culpable.
El juicio refleja la creciente preocupación por la seguridad de los menores en el entorno digital, y la necesidad de que las autoridades actúen de manera más eficaz y oportuna para proteger a los jóvenes vulnerables de los depredadores en línea.












