La Generalitat de Cataluña ha confirmado un nuevo caso de gripe aviar en una explotación avícola situada a 3 kilómetros del primer foco detectado hace unas semanas en la comarca de Urgell. Como consecuencia, los 9.000 animales de la granja afectada serán sacrificados de manera inmediata para intentar controlar y erradicar el brote.
El nuevo caso se encuentra en una granja ubicada dentro del radio de vigilancia establecido tras el primer contagio. Los análisis preventivos realizados en todas las explotaciones de esta zona han permitido identificar el nuevo foco.
Ante este hallazgo, las autoridades han ampliado el radio de vigilancia a 10 kilómetros alrededor de la explotación afectada, llegando así a 4 los municipios catalanes implicados: Bellvís, Fuliola, Linyola y Poal.
Además de las medidas de sacrificio de los animales, se han activado protocolos de bioseguridad como la limpieza y desinfección de las instalaciones. Asimismo, se llevará a cabo un seguimiento preventivo de la salud de los trabajadores de las granjas incluidas en el radio de vigilancia, en coordinación con el Hospital Universitario Arnau de Vilanova.
La Generalitat ha querido recalcar que, hasta el momento, solo se han detectado algunos casos "puntuales" de gripe aviar en personas que tuvieron un "alto contacto directo" con los animales, sin que sufrieran afectaciones graves. Además, ha subrayado que el consumo de carne de ave y huevos no supone ningún riesgo para la salud de la población.
Este nuevo foco se relaciona con el primer caso de gripe aviar comunicado el pasado 24 de diciembre en la misma región de Lleida. Las autoridades sanitarias catalanas mantienen una estrecha vigilancia para intentar controlar y erradicar este brote de la enfermedad en el sector avícola.









