El Gobierno cubano ha reafirmado su determinación de defender la soberanía e independencia de la isla caribeña, desafiando las presiones y amenazas provenientes de Estados Unidos. Ante las recientes declaraciones de Washington sobre Cuba, las autoridades de La Habana han dejado en claro que no van a "vender el país ni ceder ante la amenaza y el chantaje" del país norteamericano.
Las tensiones entre Cuba y Estados Unidos se han recrudecido en los últimos meses, con Washington incrementando las sanciones y la retórica hostil hacia el régimen comunista. Sin embargo, el Gobierno cubano ha respondido con firmeza, reiterando su compromiso de defender los principios de la Revolución a toda costa.
"A Cuba vamos a defender", afirmó un alto funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. "No vamos a ceder ni un milímetro de nuestra soberanía. Hemos resistido el bloqueo económico de Estados Unidos durante más de 60 años y lo seguiremos haciendo".
Las declaraciones del Gobierno cubano se producen en un momento de gran tensión regional, con Washington intensificando sus esfuerzos por aislar a La Habana en el ámbito internacional. Sin embargo, Cuba ha encontrado apoyo en aliados como Venezuela, Bolivia y Nicaragua, quienes también han denunciado la "injerencia" estadounidense en los asuntos internos de la región.
Analistas señalan que el desafío de Cuba a Estados Unidos forma parte de una estrategia más amplia de resistencia y supervivencia del régimen castrista, que busca mantener su control político y económico a pesar de las crecientes presiones externas. "Cuba sabe que ceder ante Washington sería su sentencia de muerte política", afirmó un experto en relaciones internacionales.
En este contexto, el Gobierno cubano ha reiterado su llamado a la unidad y la movilización del pueblo en defensa de la Revolución. "Nos enfrentamos a una amenaza real, pero no vamos a retroceder ni un solo paso. Vamos a defender nuestra patria con uñas y dientes", concluyó el funcionario.












