El 9 de enero de 1964 es una fecha que está grabada a fuego en la memoria colectiva de Panamá. En aquel día, una protesta estudiantil por izar la bandera panameña en la Zona del Canal desencadenó violentos enfrentamientos entre civiles panameños y fuerzas estadounidenses, dejando un saldo de al menos 13 muertos y marcando un punto de inflexión en la lucha del país por recuperar su soberanía sobre el territorio.
El incidente tuvo sus orígenes en décadas de tensión entre Panamá y Estados Unidos por el control del estratégico Canal. Desde principios del siglo XX, la Zona del Canal operaba como un enclave extranjero bajo administración estadounidense, a pesar de estar en suelo panameño. Los sucesivos gobiernos de Panamá habían buscado renegociar los tratados desiguales que regían esta situación, sin éxito.
En 1961, el presidente panameño Roberto Chiari envió una carta a John F. Kennedy solicitando revisar los acuerdos existentes. Aunque Kennedy mostró disposición al diálogo, no se lograron avances significativos, en parte por la prioridad que tenía la crisis cubana en la agenda estadounidense.
Finalmente, el 9 de enero de 1964, un grupo de estudiantes del Instituto Nacional se movilizó hacia la Escuela Secundaria de Balboa, dentro de la Zona del Canal, para izar la bandera panameña junto a la estadounidense, tal como se había acordado. Sin embargo, el acto fue respondido con violencia por los colonos estadounidenses, conocidos como "zonians", quienes rasgaron la bandera panameña.
La noticia se propagó rápidamente, desatando una ola de indignación a nivel nacional. Miles de panameños se movilizaron hacia los límites de la Zona del Canal, enfrentándose violentamente a las fuerzas estadounidenses. El saldo final del enfrentamiento fue de al menos 13 muertos, entre ellos el estudiante Ascanio Arosemena, quien se convirtió en el primer mártir de la lucha.
Ante la gravedad de los hechos, el presidente Chiari tomó una decisión histórica: romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos el 10 de enero de 1964. Este gesto, considerado audaz y patriótico, marcó un antes y un después en la lucha por la soberanía panameña.
Tras meses de negociaciones, Panamá y Estados Unidos restablecieron sus relaciones en abril de 1964, sentando las bases para los posteriores Tratados Torrijos-Carter de 1977, que finalmente devolvieron a Panamá el pleno control del Canal.
Los sucesos del 9 de enero de 1964, conocidos como el Día de los Mártires, fortalecieron el sentimiento nacionalista en Panamá y consolidaron una lucha que culminaría décadas después con la soberanía plena sobre el Canal. El recuerdo de los caídos sigue siendo una fuente de inspiración para las generaciones que continúan luchando por la dignidad y la independencia del país.












