El dirigente oficialista venezolano Diosdado Cabello afirmó que el chavismo atraviesa un momento de dolor, consternación y temor tras lo que calificó como ataques desproporcionados contra Venezuela. Cabello sostuvo que los hechos ocurridos han generado un impacto emocional profundo y que no pueden ser motivo de aplauso, calificándolos como "muy graves" no solo para Venezuela, sino para la humanidad.
Según Cabello, el país ha vivido bajo un asedio constante durante las últimas 27 semanas, lo que explica el temor y la angustia que atraviesan los seguidores del oficialismo. Reiteró que el dolor y la rabia forman parte de la reacción del chavismo ante lo ocurrido, y rechazó que se les catalogue como mercenarios, afirmando que actúan movidos por un sentido de humanidad.
El dirigente chavista sostuvo que los ataques eran inevitables, aunque admitió que el alcance no fue previsto por el oficialismo, y afirmó que estas acciones habían sido anunciadas con antelación por sectores a los que se refirió como "halcones".
En el plano económico, Cabello se refirió a la venta de petróleo venezolano y explicó que el crudo se comercializa a través de la empresa Chevron, la cual lo adquiere y paga a Venezuela por ese suministro. Indicó que la estatal Petróleos de Venezuela emitió un comunicado sobre este tema.
Las declaraciones de Diosdado Cabello reflejan la profunda crisis que atraviesa el chavismo en Venezuela, marcada por un sentimiento de dolor, temor y consternación ante los ataques que, según el dirigente, han tenido un impacto emocional profundo en los seguidores del oficialismo. Cabello hizo énfasis en la necesidad de lograr el retorno del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, como prioridad inmediata del movimiento.











