El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, encabezó este viernes los actos conmemorativos en honor a los Mártires del 9 de enero de 1964, una fecha histórica en la que un grupo de estudiantes y civiles panameños perdieron la vida en enfrentamientos con tropas estadounidenses.
La ceremonia se llevó a cabo en el Centro de Capacitación Ascanio Arosemena, donde el mandatario colocó una ofrenda floral en el monumento de la Llama Eterna, símbolo del sacrificio de quienes lucharon por la soberanía nacional de Panamá.
El 9 de enero de 1964 marcó un hito en la historia de Panamá, cuando manifestantes panameños se enfrentaron a soldados estadounidenses que custodiaban la Zona del Canal, un territorio bajo control estadounidense en ese entonces. Los disturbios, que se extendieron por varios días, dejaron un saldo de 21 panameños muertos y cientos de heridos.
Este trágico episodio, conocido como los "Mártires del 9 de enero", desencadenó una crisis diplomática entre Panamá y Estados Unidos, y aceleró las negociaciones para la devolución del Canal de Panamá al país centroamericano, que finalmente se concretó en 1999.
En su discurso, el presidente Mulino rindió homenaje a quienes dieron su vida en defensa de la soberanía panameña, y destacó la importancia de mantener viva la memoria de este hecho histórico. "Hoy recordamos a esos hombres y mujeres que ofrendaron su vida por la patria. Su sacrificio no fue en vano, pues gracias a ellos hoy somos una nación libre e independiente", afirmó.
La ceremonia contó con la presencia de familiares de las víctimas, autoridades gubernamentales, estudiantes y organizaciones de la sociedad civil, quienes se unieron para honrar a los Mártires del 9 de enero y reafirmar el compromiso de Panamá con la defensa de su soberanía y la justicia.










